Lo que comenzó como una idea que parecía difícil de concretar terminó convirtiéndose en una red de lectores, donantes y voluntades unidas por los libros. La Librería Circular de Guayaquil nació este 2026 como una iniciativa ciudadana que entrega ejemplares sin costo, tanto en actividades realizadas en el parque de Urdesa como mediante envíos a distintas provincias del país.Detrás del proyecto está Mayi Gómez, de 37 años, terapeuta y amante de la lectura, quien explicó que su acercamiento a los libros no ocurrió durante la infancia, sino en la adultez, cuando atravesó diferentes momentos personales que la llevaron a buscar respuestas en la lectura.“Los libros llegaron a mi vida en una etapa de crisis existenciales, enfermedad y cambios profesionales. Además de hacer terapia, encontré ayuda en ellos y pensé en quienes no tienen recursos para pagar una terapia o comprar un libro”, relató.PublicidadEl origen de una librería diferenteEse cuestionamiento la llevó a imaginar una librería diferente. Su intención nunca fue vender ejemplares, sino ponerlos al alcance de cualquier persona. En marzo comenzó a pedir donaciones entre familiares y amigos, quienes respondieron con decenas de libros que luego empezó a ofrecer a través de grupos de WhatsApp.Con el paso de las semanas, el interés creció y también las solicitudes para retirar los ejemplares. Como mantener un punto de entrega permanente resultaba complicado por cuestiones económicas y de tiempo, decidió trasladar la iniciativa al parque de Urdesa.Así nació la actividad “Libros en el Parque”, que se realiza una vez al mes. Allí, cualquier persona puede acercarse y llevarse hasta dos libros de forma gratuita, un límite establecido para que más asistentes tengan la oportunidad de escoger un ejemplar.PublicidadPublicidadMás de 2.000 libros recibidos en donaciónLa respuesta superó las expectativas. Según Gómez, desde marzo ha recibido 2.057 libros en donación y estima que ya ha entregado cerca de 1.500 entre pedidos y jornadas en el parque. Solo en esas actividades presenciales se distribuyeron aproximadamente 900 ejemplares.La iniciativa también permite acceder a libros desde otras ciudades. Quienes viven fuera de Guayaquil pueden solicitarlos mediante un catálogo virtual y cancelar únicamente el costo del envío, fijado en $ 8 para cualquier provincia continental. En ese caso, cada persona puede escoger hasta tres libros por semana.Gómez aclaró que el proyecto no funciona mediante intercambios. “No cambio libros, los regalo. Si alguien quiere donar voluntariamente, es bienvenido, pero no quiero que las personas sientan que necesitan entregar algo para poder recibir. La idea es que todos se sientan libres de pedirlos y que quienes tienen más libros compartan con generosidad”, explicó.Los despachos se realizan cada martes. Durante ese mismo día también se actualiza el catálogo disponible para nuevos pedidos, una tarea que ha tenido que reorganizar debido al crecimiento del proyecto.Inicialmente publicaba fotografías de los libros disponibles en un canal de WhatsApp, pero el incremento de solicitudes provocó que varios lectores pidieran ejemplares que ya habían sido reservados. Para facilitar el proceso, actualmente trabaja en un inventario digital que permitirá consultar los títulos disponibles mediante una hoja de cálculo.Variedad de géneros y envíos a todo el paísLas donaciones abarcan prácticamente todos los géneros. En los estantes conviven novelas clásicas, libros de crecimiento personal, religión, espiritualidad, arte, música, textos escolares, manuales universitarios, cómics, biblias, enciclopedias completas e incluso ejemplares nuevos que aún conservan su envoltura original.Publicidad“No importa si alguien cree que su libro es muy específico. Me han donado textos de ingeniería y después llega una persona que justamente estudia esa carrera y lo busca. Siempre aparece alguien interesado”, comentó.Las enciclopedias, por ejemplo, se entregan completas, sin importar el número de tomos, para conservar la colección íntegra.Todo el material es almacenado en la vivienda de Gómez. La habitación que utilizaba como oficina para brindar acompañamiento psicoemocional terminó convertida en un espacio repleto de cajas y estanterías con libros, por lo que actualmente amplía el área para organizar mejor las donaciones y los pedidos.Los ejemplares también han llegado a destinos alejados de Guayaquil. Gómez contó que ha realizado envíos a Galápagos, donde el costo del transporte asciende a $ 14 y el tiempo de entrega suele ser mayor. También ha despachado libros a Esmeraldas y otras ciudades del país.“Me alegra saber que personas de lugares donde es más difícil conseguir ciertos títulos puedan acceder a ellos. Incluso pagando el envío sigue siendo mucho más económico que comprar algunos libros”, señaló.Un espacio para unir a la comunidadAunque el proyecto ha despertado el interés de muchas personas, Gómez asegura que no contempla abrir una librería convencional. Explicó que un local implicaría asumir costos que terminarían obligándola a cobrar por los libros, algo que contradice el propósito de la iniciativa.Además, considera que el parque ofrece un valor adicional. Su aspiración es que, con el tiempo, los visitantes no solo retiren un ejemplar, sino que permanezcan leyendo al aire libre e inspiren a otras personas a hacer lo mismo.El grupo de edad que más suele acercarse al proyecto oscila entre los 30 y los 60 años, aunque en los últimos meses también ha aumentado la participación de jóvenes atraídos por los cómics.Para Gómez, uno de los principales desafíos no ha sido conseguir libros, sino convencer a las personas de que realmente pueden recibirlos sin ninguna condición.“Muchos pensaban que era una estafa porque no entendían que alguien pudiera regalar libros sin esperar nada a cambio. Este proyecto busca demostrar que todavía podemos construir cosas bonitas desde la generosidad”, afirmó.Con ese objetivo también creó el Club de los Amigos Lectores, un espacio pensado para reunir a personas interesadas en conversar sobre literatura y fortalecer una comunidad alrededor de la lectura.“Esto no se trata solo de libros. Se trata de unirnos como guayaquileños y como ecuatorianos a través de ellos. Si antes alguien no podía leer por un tema económico, ahora queremos que sepa que ya no tiene esa excusa”, concluyó. (I)
Libros gratis en el parque de Urdesa y envíos a otras provincias: cerca de 1.500 ejemplares entregados buscan acercar la lectura a más personas
Detrás del proyecto está Mayi Gómez, de 37 años, terapeuta y amante de la lectura, quien explicó que su acercamiento a los libros ocurrió en la adultez.









