Según la encuesta del GESOP para El Periódico del 27 de julio, Aliança Catalana sería ya la segunda fuerza del Parlament, por delante de Esquerra Republicana. Su líder, Sílvia Orriols, y Santiago Abascal se presentan como adversarios irreconciliables: ella quiere sacar a Catalunya de España; él, disolver las autonomías. Uno se envuelve en la rojigualda, la otra en la estelada. Y sin embargo, se parecen como dos gotas de agua. Gemelos. ¿Exagerado? Comprobémoslo.
La crisis de Ceuta —más de cincuenta mil personas cruzando la frontera en pocos días— nos ha dejado ejemplos irrefutables de la mirada de ambos, expresada públicamente. Por una parte, Sílvia Orriols, en X, en los dos primeros días:
En los subsidios y ayudas sociales, Vox exige «la prioridad nacional» y el fin; Aliança Catalana, propone reservar a los catalanes la prioridad en ayudas, vivienda y empleo
«Tots aquests polítics tan humanitaris i «bones persones», que assumeixin de la seva butxaca la manutenció dels immigrants tercermundistes que deixen entrar i que es facin responsables civils dels seus actes…» [Todos estos políticos tan humanitarios y «buenas personas», que asuman de su bolsillo la manutención de los inmigrantes tercermundistas que dejan entrar y que se hagan responsables civiles de sus actos…]






