De norte a sur, Aragón está plagada de vestigios de la Guerra Civil que de vez en cuando reaparecen, bien por capricho de la naturaleza o bien por mediación del ser humano. Un ejemplo de ello es la comarca de Los Monegros, que quedó dividida entre ambos bandos desde el inicio de la contienda hasta la primera mitad de 1938, por lo que no es extraño encontrar en esta zona fortificaciones. El incendio de Leciñena, provocado por el rayo de una tormenta estival el pasado 30 de junio limpió de maleza una de estas localizaciones, escondida durante décadas bajo árboles y vegetación.

Son algunos de los vestigios más conocidos del frente de Aragón. En este entorno se pueden visitar, entre otras, las trincheras de la ruta Orwell, llamadas así porque el escritor británico George Orwell combatió en este sector como miliciano del POUM entre finales de 1936 y principios de 1937. Su experiencia en los montes de Alcubierre quedó reflejada en Homenaje a Cataluña, una de las obras de referencia sobre la Guerra Civil española. En la actualidad, la ruta permite recorrer varias posiciones defensivas restauradas y forma parte de la red de espacios de memoria histórica de Los Monegros, junto a otros enclaves como el refugio de La Pajera o las posiciones de Tres Huegas, que hace referencia a la zona donde colindan los montes de Alcubierre, Leciñena y Robres.