La evolución de los incendios forestales de Leciñena y Morillo de Monclús, en el municipio oscense de La Fueva, sigue preocupando al Gobierno de Aragón, que mantiene un amplio despliegue de medios para intentar contener ambos fuegos antes de la llegada de una nueva ola de calor. Aunque las condiciones meteorológicas durante la noche han permitido avanzar en las labores de extinción y la evolución de ambos incendios es favorable, el fuego de Leciñena continúa sin controlar y el operativo mantiene la máxima vigilancia ante el aumento del viento previsto para la tarde.
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), presidida por el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado que la bajada del viento, el incremento de la humedad relativa —que ha alcanzado cerca del 80%— y el descenso de las temperaturas durante la noche han favorecido el trabajo de los equipos terrestres. “La evolución durante la noche ha sido la que esperábamos y ha permitido a las brigadas trabajar en mejores condiciones gracias a la bajada del viento y al aumento de la humedad”, ha señalado.













