Un cambio de rumbo a tiempo permitió tirar paredes, ganar metros de guardado y convertir una fachada con parasoles en un juego de luces y sombras. 5 de agosto de 202600:054'minutos de lecturaMamás del colegio y vecinas a cuatro cuadras de distancia, la dueña de casa convocó a la arquitecta Cielo Pipkin apenas compró el departamento. Con un presupuesto ajustado a sus ahorros, el proyecto avanzó a paso firme, cruzando ideas entre las salidas escolares y las visitas a la obra. Banco de comedor y estantes divisorios, en Melamina Roble Kendall Natural (Egger). Mercedes ChristelloNos dieron la confianza total para diseñar cada centímetro y el edificio, con accesos súper prácticos, hizo que todo el proceso fuera un placer.”— Arq. Cielo Pipkin, a cargo de la reformaCambio de planes: tirar paredes a tiempoLa cocina original era un espacio angosto tipo pasillo, que terminaba en un pequeño dormitorio de servicio en desuso. Mercedes ChristelloEn el planteo inicial, la premisa de los dueños era ajustada: no querían tirar paredes. El punto de inflexión llegó cuando la familia visitó a un vecino del edificio que había demolido la división para ganar metros en la cocina.Porcelanato, Lombarda Viva Avorio 120×120 (SBG). Melamina Verde Safari (Faplac).
A medida: con una reforma integraron la cocina, ganaron un comedor diario y pudieron aprovechar la luz de un piso 11
Un cambio de rumbo a tiempo permitió tirar paredes, ganar metros de guardado y convertir una fachada con parasoles en un juego de luces y sombras.






