05/08/2026 a las 01:48h.

Leí hace poco en Twitter que, cuando unos padres pagan un colegio privado a su hijo, lo que están pagando no es la calidad superior de la enseñanza sino quién se sienta a su lado en clase. De eso va 'Altas capacidades', y no de ... las altas capacidades. Ni de bajas capacidades. Solo va de unos padres queriendo llevar a su hijo a un colegio muy caro. Pero no sabría en qué género encajarla: no es comedia (porque no tiene gracia ni es divertida), no es drama (no hay una historia conmovedora), no es de acción (no es trepidante ni emocionante), no es un 'thriller' (no hay intriga ni suspense). Lo he buscado: es comedia. Y la comedia consiste en que una pareja quiere llevar a su hijo, pelín ceporro, al colegio privado al que lleva a sus hijas el jefe de él y, como no pueden permitírselo pero quieren mucho, pues hacen cosas descacharrantes como renunciar el segundo hijo o decirle a los padres de ella que les ayuden a pagar porque el niño tiene dislexia. La monda. En realidad el que quiere llevar al niño al colegio es él, para medrar, aunque al principio era ella, porque su hijo es especial. Todos los niños son especiales, sobre todo los que van a colegios de nuevas metodologías (si puedes soñarlo, puedes lograrlo) y, más todavía, si tienen altas capacidades. Por eso la comedia estaba en las madres de niños con altas capacidades, que son la versión intelectual de las madres de niñas americanas que van a concursos de belleza: ven en sus hijos lo que creen que la vida les ha rapiñado a ellas. Se creen más guapas y más listas por hijo interpuesto. Porque de alguien tienen que haberlo heredado.