En ‘Altas capacidades’, dirigida por García León y escrita por ambos, los guionistas hacen escarnio de la paternidad y sus fracasos y de las incoherencias ideológicas en la elección de colegio: “La mezquindad es transversal. Nos afecta a todos”

Si hubiera que acreditar y concretar la Santísima Trinidad del retrato de la España contemporánea, el trío de cineastas que a través de películas y series están levantando testimonio de cómo son los españolitos de la calle de manera amarga, cariñosa y sincera, ellos son Víctor García León (Madrid, 49 años), Borja Cobeaga (Donostia, 48 años) y

ego-san-jose-castellano/" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/noticias/diego-san-jose-castellano/" data-link-track-dtm="">Diego San José (Irún, 47 años).

Y lo han hecho juntos o en solitario, en películas como Ocho apellidos vascos, Los aitas, Negociador, Selfie, Más pena que Gloria, Pagafantas, No controles y Fe de etarras o en series como la trilogía Vota Juan, Vaya semanita, Vete de mí, Su Majestad, Celeste, Yakarta o No me gusta conducir. Ahora dos de ellos, los que son padres, García León y Cobeaga, se han aliado en Altas capacidades para poner un espejo ante la incoherencia actual que provocan en España los colegios: padres que buscan ahí el ascensor social para sus hijos, progenitores enredados en la incoherencia ideológica de llevar a los niños a un centro privado mientras defienden la educación pública... En el germen, una noticia de 2018, cuando un exmiembro de la banda de Los Miami murió tiroteado a la salida del colegio British Council en Pozuelo de Alarcón (Madrid) tras dejar a su hijo. La película aprovecha ese gancho para ficcionar cómo se tomaría la asociación de padres ese asesinato y quién se pegaría por el hueco que quedara en el alumnado, en este caso un matrimonio de desgraciados morales encarnado por Israel Elejalde y Marian Álvarez. Ellos deciden inventarse unas altas capacidades en su único hijo para poder aspirar a esa plaza de un centro pijísimo al que va, por ejemplo, la prole del jefe de él, un tipo deleznable interpretado por Juan Diego Botto.