Los pueblos de Liguria son tantos que resulta dif�cil elegir cu�les visitar. Est�n los grandes protagonistas, que no necesitan presentaci�n, como Portofino, las Cinque Terre o Portovenere. Pero tambi�n hay aut�nticas joyas poco conocidas, como Pigna, Verezzi, Framura o Sassello, destinos ideales para un turismo pausado que pone en valor los cultivos locales, el patrimonio monumental menos conocido y los tesoros art�sticos que se conservan en peque�as iglesias y castillos. Cada pueblo tiene su propia historia y, a menudo, est� llena de an�cdotas y curiosidades: Triora es el pueblo de las brujas; Bussana Vecchia, el de los artistas; Apricale, el del sol; y Perinaldo, el de las estrellas. Y qu� decir de Seborga, que incluso se autoproclama un principado y reivindica su independencia de Italia.Todos ellos ofrecen productos gastron�micos t�picos, rutas de senderismo por parques naturales, playas de arena y peque�as calas rocosas, �reas marinas protegidas y eventos culturales que, en mayor o menor medida, animan la temporada estival. Y eso no es todo. DolceacquaUn pueblo hecho para acabar en un cuadro: una suave colina dominada por el Castillo de los Doria, un pu�ado de casitas y un pintoresco puente romano que salva el r�o Nervia. Por eso Dolceacqua acab� realmente en un cuadro: Claude Monet inmortaliz� este rinc�n de ensue�o en cuatro lienzos.Pero la atm�sfera medieval de cuento no es el �nico motivo para acercarse hasta aqu�, en el interior de Ventimiglia: la primera DOC de Liguria en obtener la certificaci�n fue precisamente la del Rossese di Dolceacqua, un excelente vino que merece la pena degustar (y comprar como recuerdo) en la Enoteca Regional de Liguria, que tiene una de sus sedes en este pueblo de la provincia de Imperia.Una buena copa de vino tinto acompa�a una cocina de interior, arcaica, humilde pero sabrosa. Hay que probar los barbagiuai: raviolis fritos rellenos de pur� de calabaza cocida y queso bruss picante. En la mesa nunca faltan las aceitunas taggiasche ni el apreciado aceite de oliva: nos encontramos en la tierra del aceite de oliva virgen extra Riviera Ligure DOP, y las almazaras de la zona tambi�n merecen una visita.Bussana VecchiaEsta pedan�a de San Remo (a unos 8 kil�metros de distancia) se est� haciendo casi tan famosa como la propia ciudad del Festival. A Bussana Vecchia llegan turistas incluso del extranjero para visitar �el pueblo de los artistas�, surgido a finales de los a�os sesenta, cuando artistas —italianos y extranjeros— comenzaron a repoblar este pueblo en ruinas, abandonado tras el terremoto de 1887.Hoy, los carruggi y las escalinatas de piedra (el acceso en coche est� prohibido) cobran vida gracias a los numerosos talleres y estudios de artistas que convierten a Bussana Vecchia en un museo al aire libre. �El motivo m�s retratado en los cuadros? El campanario de la iglesia de San Egidio, que se salv� milagrosamente del terremoto: sigue alz�ndose imponente entre las ruinas cubiertas de hiedra y se ha convertido en el s�mbolo del pueblo; puede verse a kil�metros de distancia. PignaTodo lo contrario que el mar. Hay quienes prefieren el interior de Liguria, salpicado de cientos de peque�os pueblos encaramados en las alturas, guardianes de tradiciones artesanales y sabores aut�nticos. Quienes aman esta otra Liguria no pueden dejar de visitar Pigna, distinguido con la Bandera Naranja del TCI, a un paso de la frontera con Francia y el Piamonte.El mar est� a solo 17 kil�metros, pero parece quedar a a�os luz: nos encontramos en la Alta Val Nervia, a los pies del Parque Natural Regional de los Alpes L�gures, un para�so verde con cumbres que alcanzan los 2.000 metros de altitud. Y los platos t�picos saben mucho m�s a monta�a que a mar: en este territorio se ha desarrollado la llamada Cocina Blanca, vinculada al pastoreo.VerezziLejos del mar y de la multitud de Borgio, Verezzi es la otra cara —la contemplativa y silenciosa— del municipio de Borgio Verezzi. De este anfiteatro natural que se asoma a la costa ligur se enamoraron ya en su d�a los sarracenos, que aqu� dejaron huellas en los carruggi y en las casas que parecen excavadas en la roca, con sus tejados en terraza.De gran belleza esc�nica, con sus p�rticos, la plaza de San Agust�n, que hace las veces de balc�n sobre el mar: aqu� se celebra cada a�o, desde 1967, el Festival Teatral de Borgio Verezzi, un importante evento de relevancia nacional. �Qu� probar en uno de los muchos pintorescos restaurantes con terraza y vistas al mar? Los caracoles a la verezzina y los platos condimentados con alcaparras, un cultivo local t�pico.VarigottiVarigotti es un cuadro viviente: los c�lidos tonos pastel de las casas de inspiraci�n �rabe destacan sobre la larga playa de arena blanca, en contraste con un mar turquesa. Y tambi�n m�s all� del promontorio de Punta Crena, dominado por la antigua torre de vigilancia (a la que se llega por un empinado camino de herradura), el espect�culo contin�a, con la igualmente hermosa bah�a de los Saracenos.Aqu� los sarracenos dejaron su huella: Varigotti (que en realidad es una pedan�a de Finale Ligure) cuenta con una arquitectura que se diferencia en parte de la de los dem�s pueblos ligures. Aqu� las casitas no son estrechas y altas, sino de forma c�bica y de inspiraci�n �rabe, pintadas en colores melocot�n, albaricoque y ciruela.De antiguo puerto fortificado, Varigotti se ha transformado en uno de los destinos m�s exclusivos de Liguria: no es raro encontrarse con diversos personajes famosos habituales entre las callejuelas embellecidas, con coloridos portones adornados con buganvillas, geranios, salvia y romero.LaiguegliaLaigueglia es un t�pico pueblo marinero ligur, hoy dedicado al turismo activo. Playas bien equipadas, un centro deportivo, una escuela de vela, un largo recorrido circular para bicicletas el�ctricas y un Parque de Nordic Walking, un itinerario compuesto por seis rutas de diferente dificultad.Despu�s de admirar la iglesia barroca de San Mateo, con sus dos campanarios gemelos pero de distinta altura (las cruces situadas en lo alto est�n orientadas seg�n los vientos del mar, el mistral y el libeccio), se da una vuelta por la placita y por el muelle, para despu�s recorrer el hermoso paseo mar�timo que conecta Laigueglia con Alassio.Si todav�a no se est� cansado, se puede subir hacia el interior, otro mundo. Una espectacular carretera panor�mica lleva al pueblo medieval de Colla Micheri y despu�s a�n m�s arriba, hasta Capo Mele. En la cresta se encuentran el faro y la peque�a iglesia de la Madonna delle Penne.Finalborgo Un centro hist�rico medieval perfectamente conservado, rodeado de murallas, a pesar de una complicada historia de guerras con G�nova y de ataques sarracenos: Finalborgo ha mantenido intacto su encanto fuera del tiempo y forma parte de la lista de los Pueblos m�s bonitos de Italia.Lo que hoy es uno de los tres n�cleos que componen el municipio de Finale Ligure fue la capital del Marquesado del Carretto desde el siglo XIII. Una vez al a�o se vuelve atr�s en el tiempo con la fiesta Viaje a la Edad Media, a mediados de agosto: una de las recreaciones hist�ricas m�s concurridas de Liguria, con participantes vestidos con trajes de �poca y hasta con moneda local propia, el Finarino.Es una buena ocasi�n para pasear por las placitas, entre los carruggi y bajo las logias, y admirar el imponente castillo, la Bas�lica colegiata de San Biagio y el Complejo conventual de Santa Catalina, hoy sede del Museo C�vico. Pero tampoco faltan los atractivos deportivos: Finalborgo es un destino famoso para los aficionados a la bicicleta de monta�a y a la escalada libre.BoccadasseUn pueblo dentro de la ciudad: en Boccadasse no parece estar uno dentro de los l�mites de G�nova. Y, sin embargo, bastan unos pasos para encontrarse al final del panor�mico paseo de Corso Italia y sumergirse en este pueblo marinero que toma su nombre de su forma �con forma de boca de asno�, donde los gozzi descansan en las aguas del peque�o puerto, frente a la diminuta playa abrazada por casas de colores.Este es el lugar perfecto para entonar Creuza de m� de Fabrizio De Andr� o escuchar c�mo resuenan las notas que Ornella Vanoni y Gino Paoli dedicaron precisamente a Boccadasse. Portofino Es sin duda el pueblo m�s famoso y exclusivo de Liguria, gracias a su colorida �Piazzetta� asomada al mar: no necesita presentaci�n, es conocida en todo el mundo y ha sido tambi�n escenario de decenas de pel�culas. Una curiosidad: una falsa Portofino fue recreada en Estados Unidos, en el Portofino Bay Resort de los Universal Studios de Orlando, en Florida.El pueblo est� inmerso en un �rea protegida, el Parque Natural Regional de Portofino, que se extiende por el promontorio situado al este de G�nova, que marca la frontera entre el Golfo Paradiso y el del Tigullio.La mejor manera de descubrir Portofino y sus alrededores es precisamente desplazarse a pie por los m�s de 80 kil�metros de senderos de trekking que atraviesan el parque: as� se llega al Castillo Brown, justo encima del pueblo, al Ermita de Niasca, a la cercana localidad de Camogli y a la Abad�a de San Fruttuoso, situada frente a una diminuta playa; para quienes quieran sumergirse aqu�, en los fondos marinos se encuentra la estatua del Cristo de los Abismos.Moneglia Verde y tranquila, Moneglia es un pueblo marinero pensado para las familias: el paseo mar�timo, los peque�os restaurantes, las iglesias con frescos y el imprescindible carruggio medieval que divide en dos el casco hist�rico, animado por las hermosas fachadas de colores con portales renacentistas de pizarra tallada. Tambi�n el mar ofrece vistas agradables, especialmente hacia Punta Rospo, una zona rica en calas escondidas que se pueden descubrir recorriendo la red de senderos que ascienden hacia las monta�as.Los pueblos de las Cinque TerreLas Cinque Terre no necesitan presentaci�n: los pueblos de Monterosso, Vernazza (en la foto), Corniglia, Manarola y Riomaggiore son uno de los destinos italianos m�s visitados por turistas de todo el mundo, y Pixar ambient� aqu�, hace algunos a�os, su pel�cula de animaci�n Luca.Los pueblos —inaccesibles en coche y conectados por un tren tur�stico y por numerosos senderos de trekking (el m�s famoso es la Via dell'Amore: atenci�n, el acceso es con entrada de pago)— est�n rodeados de vi�edos heroicos y se encuentran dentro del Parque Nacional de las Cinque Terre. Adem�s, est�n protegidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.PortovenereEl monumento m�s fotografiado de Portovenere es, sin duda, San Pietro, una iglesia g�tica que se alza en una posici�n espectacular sobre el promontorio del Golfo de los Poetas. Pero, en cuanto a fotogenia, no se queda atr�s el pintoresco pueblo, con sus casas altas de colores pastel, asomadas al peque�o puerto y a la isla de Palmaria, justo enfrente: un parque natural y la �nica isla habitada de Liguria, caracterizada por sus numerosas cuevas marinas, de las cuales la m�s famosa es la Gruta Azul. Un conjunto encantador que, junto con los islotes menores de Tino y Tinetto y las cercanas Cinque Terre, convierte este rinc�n en un sitio Patrimonio de la Unesco.La iglesia de San Pietro ocup� el lugar de un antiguo templo de Venus, del que solo queda el recuerdo en el nombre del pueblo. Otras paradas imprescindibles son el Castillo Doria, la iglesia de San Lorenzo y la Gruta de Byron, dedicada al poeta que se inspir� en estos lugares y que hoy es un destino muy apreciado para las inmersiones. LericiLerici tiene un sabor un tanto brit�nico: es la herencia del siglo XIX, �poca en la que aqu� vivieron Lord Byron, Mary Shelley y Percy Bysshe Shelley, inspirados por las bellezas del Golfo de los Poetas.Para captar plenamente la magia de este territorio, se puede empezar con un paseo de castillo a castillo: desde el de Lerici hasta el de San Terenzo, pedan�a del pueblo. Otra pedan�a, la m�s pintoresca, es la de Tellaro, incluida en el circuito de los Pueblos m�s bonitos de Italia.Contenido original publicado en Dove Viaggi del Corriere. Todos los derechos reservados.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�
El viaje por Italia que arrasa en redes: Portofino, Cinque Terre y otras joyas de Liguria que parecen irreales
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