La desregulación del servicio de practicaje impulsada por el Gobierno abrió un nuevo conflicto en el sector marítimo y generó preocupación por su impacto sobre la logística portuaria y las exportaciones. En ese contexto, el presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín De La Fuente, analizó las posibles consecuencias de la medida.

El dirigente sostuvo que, si bien el debate inmediato gira en torno al funcionamiento de los puertos, el trasfondo está relacionado con la necesidad de mejorar la competitividad de la economía argentina y reducir costos para los sectores exportadores.

Qué sectores se verán afectados por la desregulación

"Hay ciertos puertos del litoral marítimo y también de las vías fluviales por río que necesitan práctico por una cuestión de maniobra y seguridad", explicó Agustín De La Fuente. En ese sentido, señaló que el decreto apunta a modificar el esquema vigente: "Desregulando la contratación directa, abriendo la bolsa, me imagino, de trabajo y de servicios, y creo que tiene que ver mucho también con la cuestión de competencia, de competitividad de todo tipo de servicio".

Asimismo, reconoció que la desregulación tendrá consecuencias para diferentes sectores. "Más allá que en nuestros puertos a veces patagónicos no es necesario el servicio de práctico, sí lo vamos a ver afectado en los puertos que tienen descarga de combustible, sobre todo también los que tienen que cargar para exportar", afirmó.