NoticiaEl Parque Nacional Natural Río Puré, una zona protegida de la Amazonía colombiana, enfrenta una expansión de la minería ilegal de oro.Tras dos operaciones binacionales entre Colombia y Brasil que redujeron temporalmente la actividad, la deforestación causada por la extracción ilegal de oro volvió a aumentar desde febrero de 2026. Foto: Archivo particularPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD04.08.2026 15:39 Actualizado: 04.08.2026 15:39

La minería ilegal de oro continúa expandiéndose en el Parque Nacional Natural Río Puré, en la Amazonía colombiana, y ya ha provocado la deforestación de 506 hectáreas dentro de esta área protegida entre junio de 2024 y mayo de 2026, según un nuevo análisis de monitoreo satelital presentado por la iniciativa Monitoring of the Andes Amazon Program (MAAP). LEA TAMBIÉN El informe MAAP #245, publicado el 15 de julio de 2026, advierte que la actividad minera se concentra a lo largo del río Puré, que atraviesa el corazón del parque en el sureste de la Amazonía colombiana antes de cruzar hacia el noroeste de la Amazonía brasileña. El estudio señala que la deforestación asociada con la extracción ilegal de oro comenzó a detectarse a mediados de 2024 y posteriormente aumentó durante 2025, pese a la realización de dos operaciones binacionales entre Colombia y Brasil.Minería ilegal ya deforestó 506 hectáreas en el Parque Nacional Natural Río Puré. Foto:FZSEl Parque Nacional Natural Río Puré es un área de alta biodiversidad y concentra importantes reservas de carbono. Además, en su territorio habitan comunidades indígenas, entre ellas pueblos indígenas en aislamiento voluntario, específicamente los Yurí y Passé. La presencia de estos pueblos fue confirmada por el Estado colombiano mediante la Resolución 244 de 2024 y su alta vulnerabilidad es reconocida internacionalmente.El avance de la minería representa, de acuerdo con el informe, una amenaza directa para estas poblaciones, debido a la presencia de dragas, campamentos y rutas de abastecimiento utilizadas por los mineros. Estas infraestructuras aumentan el riesgo de encuentros con los pueblos en aislamiento, transmisión de enfermedades y desplazamiento forzado.El monitoreo muestra que en junio de 2024 fue detectada por primera vez una pequeña superficie de deforestación provocada por la minería, inferior a cinco hectáreas. La afectación creció progresivamente durante el resto de ese año y alcanzó un máximo mensual de 16 hectáreas en diciembre. Para el conjunto de 2024, la deforestación minera acumulada llegó a 38 hectáreas.El panorama se agravó durante los primeros meses de 2025. El informe registró un incremento importante de la deforestación minera, que llegó a duplicar el nivel observado en diciembre de 2024. Ante esta situación, a finales de mayo de ese año se desarrolló una operación binacional en la zona fronteriza entre Colombia y Brasil. LEA TAMBIÉN La operación involucró a la Fiscalía General de la Nación, a través de su Dirección de Delitos Especializados contra el Medio Ambiente, a la Fuerza Aeroespacial Colombiana y al Ejército Nacional, mientras que por Brasil participaron el Ministerio de Defensa, el Ejército brasileño, la Policía Federal y el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).Más de 500 hectáreas de bosque han sido arrasadas por la minería ilegal en el Río Puré. Foto:FZSDespués de esa intervención, la deforestación minera disminuyó durante junio y julio de 2025. Sin embargo, volvió a aumentar ligeramente en agosto y septiembre y experimentó un nuevo incremento en noviembre, cuando alcanzó 55 hectáreas. Ese comportamiento llevó a la realización de una segunda operación binacional en la misma zona fronteriza a mediados de noviembre.Nuevamente, la actividad minera disminuyó después de la operación, durante diciembre de 2025 y enero de 2026. Pero la reducción fue temporal. Desde febrero de 2026, la deforestación volvió a crecer y alcanzó su mayor nivel en marzo. Para el periodo comprendido hasta mayo de este año, el informe contabilizó 177 hectáreas de deforestación minera.El análisis satelital identificó además cuatro zonas críticas en las que se concentra la deforestación asociada con la minería de oro. Para establecer la expansión de la actividad se utilizaron imágenes satelitales de alta resolución, de aproximadamente tres metros.En la primera zona, ubicada junto a la frontera entre Colombia y Brasil y donde se realizaron las dos operaciones binacionales de 2025, se registraron 109 hectáreas de deforestación minera desde 2024, de las cuales 16 corresponden a 2026. En la segunda zona se contabilizaron 126 hectáreas desde 2024, incluidas 46 durante 2026. La tercera acumuló 121 hectáreas, con 30 correspondientes a 2026. La cuarta registró 60 hectáreas desde 2024, de las cuales 41 fueron identificadas en 2026. LEA TAMBIÉN El informe advierte que toda esta deforestación ocurre dentro del Parque Nacional Natural Río Puré, una zona de protección estricta en la que el uso del suelo no está destinado a ningún tipo de actividad minera. Por eso, el análisis señala que se trata de más de 500 hectáreas de deforestación ilegal asociada con la extracción de oro desde 2024.La problemática no se limita a la pérdida de cobertura forestal. La minería ilegal también genera contaminación por mercurio en los cuerpos de agua afectados, especialmente en el río Puré, así como en los peces y otras poblaciones acuáticas que hacen parte de su red alimentaria. Según el informe, estos impactos ambientales terminan generando consecuencias sociales y vulneraciones de derechos humanos para los pueblos indígenas, incluidos aquellos que viven en aislamiento, al afectar la salud, la seguridad alimentaria y la capacidad productiva de sus territorios y recursos.La minería ilegal amenaza a pueblos indígenas en aislamiento en el corazón de la Amazonía colombiana Foto:FZSEl documento recuerda que Colombia estableció una prohibición total del mercurio en 2023, como continuación de una primera prohibición adoptada en 2013. La medida incluye la prohibición de importar y exportar este elemento desde y hacia el territorio nacional. Sin embargo, el informe señala que el mercurio continúa siendo utilizado de manera intensiva en la minería ilegal de oro en zonas fronterizas como la analizada.La respuesta al problema también enfrenta un desafío binacional. Según el análisis, los suministros, las dragas y la infraestructura minera son proporcionados por operadores ubicados en municipios brasileños vecinos, principalmente Japurá, Maraã y Jutaí. A través de las rutas fluviales también se transportan tanto los suministros y la maquinaria como el oro extraído en el corredor de los ríos Puré-Purué, que posteriormente pasa por los ríos Japurá y Tefé hasta llegar a Manaos.El informe concluye que las operaciones binacionales han demostrado ser efectivas para reducir la actividad minera en el corto plazo, pero advierte que la minería ilegal regresa pocos meses después. El principal desafío, plantea, es establecer estrategias de largo plazo para una zona que resulta remota desde el territorio colombiano, pero que es más accesible desde el lado brasileño. LEA TAMBIÉN Colombia cuenta con mecanismos de protección para el Parque Nacional Natural Río Puré establecidos desde 2018 y el Ministerio del Interior emitió la Alerta Temprana 1635, que ordena una respuesta coordinada entre los ministerios de Salud, Defensa y Relaciones Exteriores. Sin embargo, el informe sostiene que esta coordinación no ha sido efectiva y que la situación permanece sin resolver.De acuerdo con el análisis, los instrumentos jurídicos necesarios ya existen, pero la capacidad para enfrentar la minería ilegal dependerá de que el Gobierno nacional destine recursos y demuestre voluntad política para aplicar las medidas en el territorio. El reto, señala el documento, es pasar de las formalidades legales a una presencia operativa capaz de desmantelar de manera efectiva la infraestructura de la minería ilegal a lo largo de la frontera.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.