La crisis migratoria de Ceuta no está aún superada que ya se avecina la siguiente. Desde el pasado fin de semana circulan numerosos llamamientos anónimos por las redes sociales que más frecuentan los marroquíes dándose cita para entrar en la ciudad autónoma el próximo 15 de agosto. “Todo quedará claro ese día e inchalá los conseguiremos”, anuncia uno de tantos carteles en los que figura a veces la bandera española junto con un corazón. “Nuestra última oportunidad”, será ese día. La cita es en la ciudad de Castillejos, que los marroquíes llaman Fnideq, a tan solo un par de kilómetros de Ceuta. Los llamamientos a forzar las puertas de Ceuta han sido tomados en serio por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado porque circulan con más intensidad que los que hace un par de semanas instaban, con un lenguaje confuso, a aprovechar el boquete migratorio abierto por la sentencia del Tribunal Supremo español del 8 de julio que vetaba las devoluciones en caliente de los emigrantes nadadores. Algunos de los perfiles que los difunden cuentan además con miles de seguidores. La mayoría de los carteles convocando están en árabe pero los hay también en francés lo que hace sospechar que se intenta atraer a los subsaharianos en situación irregular en Marruecos. La semana pasada fueron una minoría entre la muchedumbre que cruzó la frontera. La abrumadora mayoría eran marroquíes y en un segundo lugar figuraban los argelinos. Captura de varios vídeos virales sobre la convocatoria del 15 de agosto. (EC) Del lado español se confía en que esta vez sí las fuerzas de seguridad marroquíes intentarán abortar de antemano la nueva embestida contra Ceuta o que, por lo menos, la pararán en la frontera del Tarajal. Tras la toma de la ciudad, el jueves pasado, por decenas de miles de marroquíes, el portavoz del Ministerio del Interior de Marruecos hizo, el domingo por la noche, declaración sin preguntas. En ella aseguraba ser un socio fiable de España en materia, por ejemplo, de lucha contra la inmigración irregular. Hace ya casi dos años, en septiembre de 2024, miles de agentes de las fuerzas auxiliares (antidisturbios) y de la policía marroquíes pararon en seco una marcha sobre Ceuta que había sido también convocadas en las redes. Cerraron carreteras, efectuaron controles preventivos, practicaron detenciones y cargaron contra los pocos aspirantes a emigrar que lograron sortear ese despliegue. Desde entonces ha habido otros intentos, pero lograron movilizar a muchos menos jóvenes hasta que la semana pasado fueron decenas de miles los que se pusieron en marcha desde gran parte de Marruecos. Una persona sostiene un papel con la fecha de la convocatoria en Ceuta. (EC) GenZ212, el movimiento juvenil de protesta que en septiembre del año pasado se echó a la calle para reivindicar mejor sanidad y educación, también parece haber resucitado pese a la represión de la que padeció. Hubo cerca de 6.000 detenciones y unos 2.000 manifestantes fueron juzgados y, en algunos pocos casos, les cayeron condenas de hasta 15 años de cárcel. Ahora han convocado manifestaciones en todas las ciudades de Marruecos el próximo domingo para exigir una investigación independiente sobre la tragedia migratoria de Ceuta que se ha cobrado 75 vidas en esas aguas, según la delegación del Gobierno, aunque otras fuentes dejan caer que los cuerpos rescatados por la Guardia Civil son ya 88. Del lado marroquí sólo se han reconocido oficialmente 11, aunque la prensa habla de una veintena y las ONG de derechos humanos de muchos más. La crisis migratoria de Ceuta no está aún superada que ya se avecina la siguiente. Desde el pasado fin de semana circulan numerosos llamamientos anónimos por las redes sociales que más frecuentan los marroquíes dándose cita para entrar en la ciudad autónoma el próximo 15 de agosto.
Cuentas en redes sociales marroquíes llaman a un nuevo asalto a la valla de Ceuta el 15 de agosto
Guardia Civil y Policía toman en serio esos llamamientos en redes sociales, aunque también confían en que esta vez los antidisturbios y la policía marroquí se emplearán a fondo para parar en seco la nueva intentona












