Los servicios españoles de información han detectado a centenares de jóvenes en las principales ciudades de Marruecos preparados para poner rumbo a Ceuta. Las Fuerzas de Seguridad advierten de que la crisis migratoria escalará en las próximas horas con una nueva oleada de inmigrantes si las autoridades marroquíes no envían urgentemente efectivos policiales a su frontera para frenar la avalancha que ha desbordado la ciudad autónoma. El grueso de los individuos que llegaron al principio de esta semana a Ceuta procede de municipios de la zona, explican las mismas fuentes a El Confidencial. Se trata de casi por completo de nacionales marroquíes. Hace una semana, la administración de Mohamed VI se llevó de las inmediaciones de Ceuta a un grupo de subsaharianos que aguardaban un momento propicio para tratar de entrar en territorio nacional, lo que explicaría la ausencia por ahora de inmigrantes de otros puntos de África. Sin embargo, la situación va camino de agravarse. Por un lado, en grandes urbes como Casablanca y Rabat se ha corrido la voz de que la frontera de El Tarajal está totalmente abierta y se están improvisando caravanas con centenares de participantes para llegar a Ceuta antes de que se cierre esta ventana de oportunidad, relatan los expertos a este diario. Aseguran que ese flujo de personas amenaza con convertir las escenas de este jueves en un simple ensayo. Por otro lado, los servicios de información no descartan que los inmigrantes subsaharianos que fueron alejados de Ceuta emprendan el camino de vuelta para aprovechar el descontrol migratorio y que el mensaje llegue a otros grupos que vagan en estos momentos por el norte del continente para tratar de alcanzar Europa. Las Fuerzas de Seguridad también están vigilando estos movimientos. A última hora de este jueves, se descartaba en Madrid que Rabat haya provocado intencionadamente esta crisis para desafiar a las instituciones españolas, a diferencia de lo que ocurrió con la entrada masiva a Ceuta de 2021. Como venían avisando los sindicatos de Policía Nacional y Guardia Civil en los últimos días, el goteo continuo de entradas a nado se debía, sobre todo, a la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio que dictaminó que no se puede devolver en caliente a los inmigrantes interceptados en el mar. La resolución del Alto Tribunal ha circulado por las redes sociales marroquíes desde entonces hasta convertirse en viral. Decenas de individuos se lanzaron a probar suerte bordeando a nado el espigón de la frontera de El Tarajal. El éxito de estos primeros inmigrantes corrió como la pólvora entre los jóvenes del país vecino y disparó las entradas este miércoles, desembocando finalmente en el colapso total del sistema de control de fronteras. No obstante, hay una responsabilidad evidente de Marruecos. Los especialistas aseguran que Rabat sabía perfectamente que se estaban produciendo una avalancha de nacionales en el área de Ceuta. Ayer era el Día del Trono, festivo nacional en Marruecos, y había menor presencia policial en la frontera. Pero ni siquiera esta coincidencia justifica que las autoridades alauitas no reaccionaran inmediatamente para reforzar su dispositivo de seguridad. Aunque Mohamed VI no pretendiera inicialmente echar otro pulso a España, es probable que aproveche la situación que se ha generado para volver a hacer una demostración de fuerza. Los servicios de información trabajan con esta hipótesis. Para el rey marroquí, la crisis no supone ningún desgaste y le vuelve a colocar en una posición dominante. Por contra, repeler a la masa de nacionales que se acercan a Ceuta podría ocasionar víctimas que dañen la popularidad del monarca. La prueba de fuego de las verdaderas intenciones de Marruecos será su respuesta en las próximas horas. La oleada pudo pillar a Rabat con la guardia baja, pero la policía marroquí tiene capacidad para desplazar a miles de agentes a cualquier punto de su territorio en menos de un día. Que no lo haya hecho todavía evidencia de que se trata de un problema de voluntad política. Las Fuerzas de Seguridad españolas vigilan el despliegue de sus colegas marroquíes, aunque el margen de maniobra es cada vez menor. ¿Qué motivos tiene Marruecos para permitir que miles de nacionales entren en España en este preciso momento? Las fuentes consultadas barajan varias razones. Por un lado, emerge la visita oficial de Pedro Sánchez a Argelia el pasado 20 de julio para restablecer las relaciones diplomáticas con este país. Argel y Rabat libran una batalla política cruenta por la hegemonía en el Magreb. El acercamiento de España a su rival podría haber desatado la cólera de Mohamed VI. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha negado que esta sea la razón de la entrada masiva de inmigrantes. Otro conflicto sobre la mesa es el Mundial de fútbol de 2030 que España organizará junto a Portugal y Marruecos. El Gobierno africano ha lanzado una ofensiva en todos los frentes para asegurarse de que la final del torneo se celebra en el nuevo estadio que está construyendo en Casablanca. El estadio Santiago Bernabéu de Madrid partía como único favorito, pero Rabat ha convertido esta cita deportiva en una cuestión de Estado. Las imágenes de Ceuta envían al mundo un mensaje inquietante: España no puede garantizar la seguridad e integridad de su propio territorio nacional. ¿Cómo va a acoger un Mundial de fútbol? Los servicios españoles de información han detectado a centenares de jóvenes en las principales ciudades de Marruecos preparados para poner rumbo a Ceuta. Las Fuerzas de Seguridad advierten de que la crisis migratoria escalará en las próximas horas con una nueva oleada de inmigrantes si las autoridades marroquíes no envían urgentemente efectivos policiales a su frontera para frenar la avalancha que ha desbordado la ciudad autónoma.