La ropa y los electrodomésticos son hoy, en términos relativos, hasta un 50% más baratos que antes de la llegada del actual gobierno. No porque sus precios nominales hayan bajado, sino porque subieron muy por debajo de la inflación general. Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, describió en una entrevista en Infobae en Vivo esta situación como un fuerte cambio en los precios relativos.“El salario medido en términos de nuestro poder de compra local, medido en pesos, cae. Sin embargo, el salario medido en dólares crece. Entonces relativamente nos es más barato comprar en el exterior, más allá de que después, cuando uno tiene que pagar la factura de luz, de gas, ir al supermercado, la plata alcanza menos de lo que alcanzaba antes”, explicó PUBLICIDADSegún comentó, los precios relativos no miden cuánto cuesta algo en términos absolutos, sino cuánto cuesta ese bien respecto a todos los demás bienes de la economía. Un jean puede valer más pesos que hace tres años y, al mismo tiempo, ser más barato en términos relativos si el resto de los precios subió mucho más. Eso es exactamente lo que ocurrió en la Argentina con la indumentaria y la electrónica desde el cambio de gobierno.Según los datos de Analytica, la indumentaria se ubica hoy un 42% por debajo del promedio de precios de la economía, mientras que los electrodomésticos registran una brecha aún mayor: un 57% más baratos que el nivel general. Ambas categorías están en sus mínimos relativos desde al menos 2012. En términos de salario registrado promedio, comprar un electrodoméstico es un 54,3% más accesible que en noviembre de 2023, y la indumentaria mejoró su accesibilidad en un 36,8 por ciento.PUBLICIDADPantalones jeans de denim azul apilados en una silla y colgados de un tendedero dentro de un taller de costura. (Imagen Ilustrativa Infobae)“A partir de la llegada del gobierno, lo que pasó fue un cambio muy abrupto en los precios relativos. Lo que vimos es que aumentó mucho la tarifa de servicios públicos. Sin embargo, en términos relativos, a partir de esta apertura de las importaciones, cayó mucho relativamente el precio de la ropa y el de los electrónicos. En términos relativos, respecto al resto de los precios de la economía, electrónica y ropa aproximadamente está un 50% más barato que lo que estaban antes”, señaló Caprarulo.El directivo aclaró que ese abaratamiento no se limita a las compras en el exterior. “Es mucho más barato traer un jean de afuera que comprarlo en el país, y mismo en el país cayó el precio”, afirmó. La apertura de las importaciones generó una presión competitiva que empujó hacia abajo los precios locales de esos rubros, incluso para quienes nunca compraron nada por Internet.PUBLICIDADUno de los motores de esa transformación es el boom de las importaciones vía courier. En junio de 2026, ese canal alcanzó un récord histórico de USD 125 millones, según el informe de Analytica, lo que representó un incremento interanual del 73,8% y superó el pico anterior de USD 118 millones registrado en abril. En el primer semestre del año, las compras por esta vía sumaron USD 643 millones, un 104,2% más que en igual período de 2025, y ya están a solo USD 251 millones de igualar todo lo importado por ese canal durante 2025.Un repartidor de courier entrega un paquete con la etiqueta de Argentina a un destinatario. (Imagen Ilustrativa Infobae)Lo que se importa mes a mes a través de los servicios postales ya representa alrededor del 40% de lo que se vende en indumentaria, artículos deportivos, electrónicos, muebles, decoración y juguetes en los más de 70 centros comerciales que releva el INDEC, cuando en 2024 esa proporción no llegaba al 10%. En 2026, ese canal representó el 1,8% del total importado y el 13,5% de las importaciones de bienes de consumo.PUBLICIDAD“Cada vez es más fácil hacerlo y el consumidor accede cada vez a más ventajas por hacerlo en términos de precio. Y también es una tendencia a nivel mundial: el comercio electrónico va en aumento y va permitiendo, cuando se van destrabando ciertas restricciones comerciales, que también se pueda hacer con el resto del mundo”, describió Caprarulo.El abaratamiento de la ropa y la electrónica tiene una contracara que preocupa a la industria y al comercio. Caprarulo precisó que la importación vía courier no solo compite con la producción local, sino también con toda la cadena de comercialización. “Si una persona tiene un comercio y vende ropa importada, de todas formas hay un servicio de venta. En el courier se saltea también la cadena de comercialización, entonces el impacto en el mercado interno es doble: menos producción y menos comercio”, advirtió el economista.PUBLICIDADEse es el trade off que describe el director de Analytica: precios más bajos para el consumidor a costa de menor actividad en la industria textil y en los puntos de venta minoristas. Los datos lo confirman: las importaciones a través de servicios postales ya equivalen al 40% de las ventas de esos rubros en los shoppings del país, frente a menos del 10% que representaban dos años atrás.Caprarulo afirmó que la importación vía courier no solo compite con la producción local, sino también con toda la cadena de comercialización
Desde que asumió el actual Gobierno, la ropa y los electrónicos se abarataron 50%, según un estudio privado
La apertura de importaciones y el crecimiento del courier llevaron la indumentaria y los electrodomésticos a sus valores más accesibles en más de una década, precisó el economista Claudio Caprarulo, de Analytica







