El 5 de agosto de 2016, Río de Janeiro celebró la ceremonia de apertura de sus Juegos Olímpicos, culminando un proyecto iniciado dos décadas antes.

Treinta años después del nacimiento del llamado "sueño olímpico carioca", la ciudad ha logrado avances en infraestructura, pero muchas de las promesas formuladas durante ese período siguen sin cumplirse.El plan para albergar los Juegos Olímpicos se oficializó en 1996, con la candidatura para la edición de 2004. Desde entonces, una serie de promesas ayudó a movilizar el apoyo popular a favor del evento, respaldo que se mantuvo hasta la elección de Río como sede en 2009.

Tras los intentos fallidos de organizar los Juegos de 2004 y 2012, Río obtuvo finalmente la sede de los Juegos Olímpicos de 2016 con un proyecto más modesto, que aún no se ha completado plenamente.

Entre las promesas incumplidas figuran la descontaminación de la bahía de Guanabara, prevista para 2016, y la construcción de una línea de metro que llegaría hasta la ciudad de Niterói.

El exalcalde Eduardo Paes, responsable de la organización de los Juegos, considera injusto exigir el cumplimiento de las promesas realizadas en las candidaturas anteriores y sostiene que se ejecutaron más obras de las anunciadas.