En el estado brasileño de Minas Gerais, al norte de San Pablo, más de 200 investigadores compiten por comercializar una fruta rica en aceite para que algún día pueda servir de combustible para aviones de pasajeros.Agrónomos, biotecnólogos y expertos en automatización son los cerebros detrás de un proyecto de 3 mil millones de dólares para plantar la poco conocida palmera macaúba en hasta 144.000 hectáreas de tierra, un área ligeramente mayor que la ciudad de Los Ángeles, y luego cosecharla para obtener combustible de aviación sostenible.Una vez que los primeros árboles plantados comiencen a dar fruto, probablemente en 2030, la empresa de energía y biocombustibles Acelen Renováveis planea comenzar a procesar aceite de macaúba en una biorrefinería que está construyendo en otra parte de Brasil.Acelen Renováveis, propiedad en su totalidad de Mubadala Capital, con sede en Abu Dhabi, espera consolidar el papel de Brasil como uno de los principales productores mundiales de biocombustibles y proveedor líder de combustible limpio para aviones mediante la industrialización de esta fruta exótica.La empresa afirma que su biorrefinería en construcción en el estado de Bahía producirá finalmente 20.000 barriles de SAF (Sustainable Aviation Fuel O Combustible de Aviación Sostenible) al día. Esto supondría un gran aumento en la producción mundial, que en 2025 era de 41.000 barriles diarios. La mayor parte del SAF se obtiene a partir de aceite de cocina usado.Estados Unidos es actualmente el líder mundial en capacidad de producción, consumo y desarrollo de infraestructura para SAF.Qué es la macaúba, "la fruta del futuro"La macaúba es originaria de Sudamérica y se adapta naturalmente a las regiones semiáridas donde Acelen Renováveis cultiva sus árboles. El fruto tiene aproximadamente el tamaño de una ciruela pequeña y una pulpa carnosa, que es la parte que se procesará. Según la empresa, la macaúba puede producir entre siete y diez veces más aceite por hectárea que la soja.
En Brasil buscan fabricar combustible para aviones con una fruta exótica: hay US$ 3.000 millones en danza
Acelen Renováveis, propiedad de Mubadala Capital, con sede en Abu Dhabi, espera consolidar el papel de Brasil como uno de los principales productores mundiales de biocombustibles y proveedor líder de combustible limpio para aviones.¿Cómo? Con una palmera.







