El ruido de la perforación, de la trituración y de los hornos encendidos ya no se escucha con la misma intensidad en los alrededores del municipio de Montelíbano (Córdoba), donde opera Cerro Matoso. La compañía que opera el complejo minero-industrial a cielo abierto en esa zona del país, donde está una de las reservas de ferroníquel más grande del mundo anunció una reducción del 50 % de su capacidad de producción diaria debido a la situación de Canacol Energy, que es la que les proporciona un insumo clave: el gas.La reducción de entregas de ese combustible, clave para la operación de Cerro Matoso, está llevándose por delante una actividad de la industria extractiva. El caso de Canacol Energy viene desde inicios de este año. Se trata de algo imprevisto, pues se relaciona con un contrato suscrito entre las dos compañías, con vigencia de 7 años, desde 2022 hasta 2029.Pero en abril de este año, Canacol presentó ante una corte de Canadá una solicitud para terminar anticipadamente contratos de suministro de gas que mantiene en Colombia, incluido el de Cerro Matoso. En junio, la Corte de Alberta (Canadá) avaló dicha solicitud en primera instancia. La compañía ha acudido a todos los mecanismos y acciones jurídicas disponibles para proteger sus derechos y defender la continuidad de una operación estratégica para el país. En Colombia, la Superintendencia de Sociedades es la autoridad competente para evaluar si la decisión definitiva que adopte la justicia canadiense debe ser adoptada o no. Este análisis deberá realizarse teniendo en cuenta la soberanía nacional, la seguridad energética y el respeto por las normas de orden público colombiano. Noticia en desarrollo...