El eclipse solar del 12 de agosto llevará a distintos puntos de Aragón a quienes quieran seguir uno de los grandes acontecimientos astronómicos del verano. En la provincia de Zaragoza, Daroca permite combinar la observación del fenómeno astronómico con una visita a una localidad muy marcada por su pasado defensivo. La jornada ofrece así la oportunidad de conocer un municipio del valle del Jiloca cuya historia quedó condicionada durante siglos por su posición estratégica dentro del territorio.
Daroca se encuentra en el centro de esta comarca y actúa como capital del territorio. Su emplazamiento histórico, cercano a la antigua frontera con la Corona de Castilla, ayuda a entender la presencia de murallas, puertas y fortalezas alrededor del casco urbano. Estas construcciones no responden solo a una función monumental, sino también a las necesidades de protección de una plaza que tuvo importancia durante la expansión cristiana y en los periodos posteriores.
El eclipse no es, por tanto, el único motivo para acercarse a esta población zaragozana. Daroca conserva edificios religiosos, restos defensivos y obras de ingeniería que permiten recorrer distintas etapas de su pasado. El casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural y cuenta además con la consideración de Conjunto Histórico-Artístico, una figura que reconoce el valor del conjunto formado por sus calles, templos y edificios civiles. La visita puede comenzar en las fortificaciones y continuar después por el interior del recinto.














