En la provincia de Zaragoza, la Comarca de las Cinco Villas ofrece unos de los paisajes más especiales y singulares de Aragón para combinar el turismo cultural y la observación astronómica. Entre las extensas llanuras, las suaves sierras prepirenaicas y los pequeños núcleos de piedra que parecen detenidos en el tiempo, este rinconcito de la región reúne una gran cantidad de restos romanos, grandes castillos medievales y pueblos que se conservan casi en su estado original. Gracias a un horizonte despejado, combinado con la baja densidad urbana de las localidades cercanas, las Cinco Villas son un lugar privilegiado para poder disfrutar del eclipse solar el próximo 12 de agosto.
El entorno está condicionado por la Depresión del Ebro, la zona que se encuentra rodeada por los Pirineos y el Sistema Ibérico. Las carreteras que unen Sádaba, Layana o Sos del Rey Católico atraviesan extensos campos de cultivos que en pleno verano adquieren una gama de tonos dorados y ocres, creando una imagen de muy alta calidad y característica del interior de la península ibérica.
A medida que el terreno se aproxima a las primeras elevaciones prepirenaicas, el paisaje va cambiando, pero sin perder su esencia. Aparecen encinares mediterráneos, carrascas, coscojas y matorrales, especialmente abundantes en zonas más secas. En las zonas más húmedas asociadas a barrancos y cursos de agua sobreviven chopos, sauces y fresnos, que aportan manchas de vegetación verde incluso durante los meses más calurosos.











