Mucho antes de que el cine andaluz tuviera la relevancia que obtendría a partir de los 2000, Juan Lebrón fue capaz de sacarse de la chistera una industria audiovisual que apenas existía y, lo que parecía aún más difícil, hacerla rentable. El productor antequerano, que llevaba algún tiempo fuera del foco, ha fallecido en Sevilla a los 73 años, tras una andadura profesional llena de éxitos y altamente inspiradora para muchos profesionales del sector.

Iniciado en los primeros años 70 como fotógrafo en Londres, pasó a trabajar en Cifra Gráfica y Cosmo Press antes de foguearse como cámara de televisión en TVE. En el ente público participó de rodajes de productos tan celebrados como la serie El hombre y la tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente, o Verano azul, de Antonio Mercero. El revulsivo de su carrera, no obstante, vino con su residencia de cinco años en EEUU, donde amplió su formación y adquirió un conocimiento del medio audiovisual mucho más profundo y moderno.

A su regreso en España, siguió desempeñando su trabajo de cámara en las series de programas documentales El arte de vivir, dirigida por Luis Calvo Teixeira, y Otros pueblos, de Luis Pancorbo. Poco después se lanzaba a la producción, abriendo en la capital hispalense su propia oficina en un momento tan propicio como las vísperas de la Exposición Universal de Sevilla 1992, cuando los presupuestos generosos corrían parejos al ansia de la ciudad de sacudirse cualquier aire provinciano y abrazar definitivamente la modernidad.