Entrevista Exclusivo suscriptores La reconocida psicóloga y escritora Gloria Hurtado, dialogó con EL TIEMPO sobre el panorama detrás de la violencia de género en la ciudad.Marcela Gómez Sepúlveda, María Camila Potosí Gómez y Jennifer Estrella Guevara Córdoba, tres jóvenes cuyos cuerpos fueron hallados con signos de violencia. Foto: ParticularPERIODISTA04.08.2026 04:25 Actualizado: 04.08.2026 04:25
Colombia no sale del horror ante las atrocidades que poco a poco se revelan sobre el vil asesinato de María Camila Potosí, de 21 años y con ocho meses de gestación, cuya bebé, extraída de manera violenta, fue hallada sin vida tras la captura de los presuntos responsables.Este desgarrador caso se suma a los recientes feminicidios de Marcela Gómez Sepúlveda, hallada en un costal en el norte de Cali, y de Jennifer Estrella Guevara Córdoba, encontrada en un lote baldío del sur de la ciudad. Más allá de estos hechos que enlutan al país, se percibe un ambiente social que ha propiciado el escalamiento de la sevicia contra las mujeres.Velatón frente a la casa de María Camila Potosí en el sur de Cali. Foto:@juanfotosadnAsí lo advierte la reconocida psicóloga, escritora y columnista Gloria Hurtado, quien en diálogo con EL TIEMPO analizó los factores culturales y psicosociales que alimentan esta ola de violencia de género.La paradoja del empoderamiento femenino en el Valle del CaucaPara Hurtado, si bien la mujer vallecaucana es reconocida a nivel nacional por su carácter independiente y de avanzada, también ha sido históricamente una de las más golpeadas por la violencia."La mujer vallecaucana es atrevida, de vanguardia y arriesgada; hay una herencia cultural e idiosincrásica muy marcada. Paradójicamente, el empoderamiento femenino está produciendo una gran angustia masculina. El hombre inseguro siente que pierde poder porque ya no encuentra a una mujer sumisa, sino a una igualada con derecho a decir 'no me parece' o 'no me gusta'", explica la especialista. LEA TAMBIÉN La psicóloga señala que el rol masculino tradicional ha entrado en una profunda crisis de identidad:"Antes, lo masculino se definía por proveer el dinero y mantener el control en la intimidad. Hoy, la mujer aporta al hogar, expresa sus deseos y demuestra que puede salir adelante por sí misma. Si el siglo XX fue el de la revolución femenina, el siglo XXI es el de la gran pregunta masculina: ¿qué estoy haciendo en el mundo? En consulta recibo a cada vez más hombres desubicados porque se quedaron sin la forma tradicional de “manejar” a las mujeres".Operativos de las capturas de los cinco sospechosos por el caso de María Camila Potosí. Foto:Policía NacionalAsimismo, enfatiza en que el cambio no debe entenderse como una disputa entre sexos: "Este empoderamiento no es contra el hombre; es para que caminemos juntos, uno al lado del otro, y no uno por encima del otro".Educación e infancia: la clave para frenar crímenes atrocesEl caso de María Camila Potosí se ha convertido en una herida abierta en el imaginario colectivo, una tragedia que conmociona a la sociedad y exige garantías de no repetición. Ante este escenario, Hurtado sostiene que la verdadera prevención contra la violencia de género debe comenzar en el hogar y en la escuela. LEA TAMBIÉN "Hay que enseñar la igualdad de derechos y la corresponsabilidad en el día a día: que niños y niñas tiendan la cama, cocinen y barran por igual. Espacios como el fútbol femenino ayudan enormemente a desmontar estereotipos de género. Es urgente erradicar sesgos machistas, como financiarle los estudios únicamente al hombre, y eliminar prácticas culturales que alimentan dinámicas destructivas", enfatiza.Respecto a los niveles de extrema crueldad en los recientes crímenes, la escritora considera que son el reflejo de un odio acumulado y de patologías desatendidas, cuadro que se agrava por la respuesta institucional: "Esto se alimenta también por el sesgo patriarcal de algunos jueces que siguen creyendo que la mujer debe obedecer, lo que frena y complica el accionar de la justicia".Marcha de rechazo por el asesinato de María Camila Potosí, con ocho meses de embarazo. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOPánico sistemático y 'contagio emocional'En Cali y el departamento, la publicación en redes sociales de alertas sobre mujeres desaparecidas genera un clima de angustia inmediata. Ante la magnitud de la crisis, las autoridades han reportado que muchas familias acuden a denunciar desapariciones con apenas tres o cuatro horas de no saber de sus allegados.Gloria Hurtado explica este comportamiento como un fenómeno de 'contagio emocional', comparable con la reacción en cadena de una ola en un estadio."Es como un mal olor que se extiende por toda la ciudad y nos llena de zozobra. Cualquier retraso de pocas horas hace que la gente imagine el peor escenario. Aunque la alerta es comprensible dada la realidad que vivimos, debemos esforzarnos por no caer en el pánico sistemático, fortaleciendo la comunicación familiar y adoptando una postura serena para no construir colectivamente una tragedia antes de tiempo", concluyó.Consulte más noticias en EL TIEMPOTensión por estrategia antidrogas en el Caribe. Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












