Explicativo Exclusivo suscriptores El doloroso desenlace de María Camila Potosí y su hija en gestación puso en evidencia un grado de sevicia que estremeció a toda la ciudad y al país. María Camila Potosí, Jennifer Guevara, Sandra Toro, Marcela Gómez y cientos de mujeres más, asesinadas en los últimos años hasta ahora. Foto: Archivo particular, redes sociales y Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOPERIODISTA01.08.2026 20:32 Actualizado: 01.08.2026 20:36
Una ola de violencia de género se ha venido presentando en Cali en este año, rozando el horror absoluto. El crimen de María Camila Potosí, sometida a una crueldad desmedida, que apagó tanto su vida como la de su pequeña hija que no había terminado de formarse en su vientre, se convirtió en el recordatorio de que las calles de la ciudad aún son un territorio hostil para las mujeres. LEA TAMBIÉN Dolor por María Camila Potosí. Foto:EL TIEMPO, 'No es hora de callar' y Personería de CaliSon 50 vidas arrebatadas hasta el 24 de julio, en casi siete meses del año; 50 nombres que reducidos a una fría estadística oficial reflejan la necesidad de un mayor fortalecimiento de los esquemas institucionales de protección, según la Personería distrital. La ciudadanía clama por justicia penal, pero sobre todo por un alto definitivo a la violencia de género que se ensaña con absoluta impunidad contra los cuerpos de las caleñas. LEA TAMBIÉN El horror por el asesinato de María Camila PotosíEl atroz asesinato de María Camila, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 20 de julio, conmocionó a Cali y a todo el país porque la víctima se encontraba en su octavo mes de embarazo y sufrió la extracción forzada de su bebé, a quien llamaría Alahia. Por ello, la Policía Metropolitana de Cali, en conjunto con investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y otras autoridades, articularon esfuerzos de inmediato para unir las piezas claves que permitieron capturar ya a cinco presuntos responsables. LEA TAMBIÉN Dolor por María Camila Potosí. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPoUna de esas piezas clave fue una mujer llamada Yulieth, quien transportó en moto a María Camila, el 16 de julio de este año, el día de su desaparición. La joven madre iba de parrillera, circulando por las calles de la comuna 18 en la ladera de Cali. María Camila vivía en el barrio empinado de Polvorines, de familias vulnerables de la misma comuna 18 de la capital del departamento.La principal hipótesis que manejan en la Policía y en la Fiscalía General de la Nación apunta a un plan siniestro orquestado por una alianza criminal. LEA TAMBIÉN Macabra alianzaSegún las investigaciones y el reporte de la Policía Metropolitana de Cali, Yulieth se habría confabulado con 'los Santa', una temida estructura delincuencial dedicada a homicidios y microtráfico en la comuna 18, en la ladera caleña, con el fin de secuestrar y atacar a María Camila Potosí.Los cinco capturados en audiencia por la desaparición y el asesinato de María Camila Potosí. Foto:Fiscalía General de la NaciónLa macabra autoría intelectual del crimen respondería a los deseos de la sospechosa de presuntamente robarle a la bebé, con un pago a la banda de unos 4 millones de pesos, mediante una cesárea rudimentaria y artesanal. En esa hipótesis se maneja que la mujer, hoy capturada con cuatro hombres de la banda, podría haber buscado fingir un embarazo ante su propia pareja y entorno cercano. Días atrás, Carlos Rincón, quien se identificó como la expareja de Yulieth, había confesado que la capturada ya le había mentido antes haciéndole creer que estaba en encinta y que esta vez, mostrando ecografías y un carné de controles prenatales, habría asegurado que iban a ser padres de una niña en este año. LEA TAMBIÉN Los cinco capturados en crimen de María Camila Potosí y su bebé en Cali Foto:SUMINISTRADAAnte la magnitud del crimen, la respuesta operativa de las autoridades empezó desde el hallazgo del cadáver de María Camila para seguir el rastro de sus agresores. Con los cinco sospechosos que el viernes 31 de julio entraron al sistema penal tras las audiencias de legalización de capturas y de imputación de cargos, tanto los familiares de María Camila Potosí como el alcalde de Cali, Alejandro Eder, alzaron una sola voz para exigir que caiga sobre ellos todo el peso de la ley. "Quiero les caiga todo el paso de la ley, que reciban el peos castigo. Quizás no conocían a María Camila. Era una persona buena", dijo la madre de la joven, Alba Ruby Gómez. "De mi nieta no me han confirmado si realmente murió o no. Sigo con la esperanza de que esté viva", afirmó. LEA TAMBIÉN La Fiscalía solicitó para los capturados la imputación de cargos por los delitos de desaparición forzada, secuestro simple agravado, feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio, cargos que no aceptaron.El mandatario caleño fue enfático en pedir la máxima condena posible para los autores del salvaje homicidio, asegurando que la ciudad no tolerará la impunidad ante actos de absoluta barbarie que atenten contra la vida de las mujeres y la niñez. LEA TAMBIÉN “Esta es una noticia muy dolorosa que no quisiera estar dándola, pero hoy fue encontrada la bebé, aparentemente, de María Camila sin vida en la comuna 18. Este es un momento de mucho dolor para la familia de María Camila, para su madre y para toda la ciudad de Cali. Invito a los caleños a que todos tengamos a María Camila, a su familia y a su hija en nuestras oraciones”, había dicho el alcalde Eder, a pesar de que Cali se había aferrado a un hilo de fe, cadenas de oración y llamados urgentes con la esperanza de hallar a la bebé sana y salva. La ciudadanía entera aguardaba el milagro de encontrar con vida a la recién nacida, pero esa ilusión se desmoronó al confirmarse el hallazgo de los restos de la menor en un sector de la comuna 18, según los informes que recibió la Personería.Operativos de las capturas de los cinco sospechosos por el caso de María Camila Potosí. Foto:Policía Nacional LEA TAMBIÉN El Ministerio Público reiteró que el alarmante umbral de las 50 mujeres asesinadas en Cali en lo que va del año expone la urgente necesidad de implementar acciones contundentes para aquellas víctimas de violencia de género que hoy guardan silencio por el fundado temor de ser ejecutadas por sus agresores tras denunciar.Ante este crítico panorama, la Personería informó que fortaleció el acompañamiento psicosocial a la familia de María Camila Potosí, así como de otras víctimas en ese listado, brindando atención integral y respaldo institucional, mientras continúan las labores para esclarecer los hechos.Crimen de María Camila Potosí. Foto:SUMINISTRADAEl personero de la ciudad, Gerardo Mendoza, aseguró que la entidad mantiene un seguimiento permanente a los casos para velar por que avancen con la urgencia que demandan y así, garantizar la verdad y la justicia.Sin embargo, la crisis de seguridad volvió a evidenciarse de forma trágica apenas cuatro días después del hallazgo del cuerpo de María Camila, cuando el sector de La Hacienda, en el sur de Cali, se estremeció ante el violento asesinato de la abogada penalista Sandra Yorlady Toro Gómez. Fue atacada a tiros en un parque público.Esta última víctima, cuyo hecho sicarial ocurrió el 24 de julio, era una penalista de 46 años de edad respetada en los tribunales de la capital del Valle del Cauca. El asesinato encendió otra vez las alertas y el gremio de abogados pidió medidas de seguridad.El rol de los cinco capturados en crimen de María Camila Potosí y su bebé en Cali Foto:SUMINISTRADALa Fiscalía General de la Nación intenta determinar si las causas del homicidio están directamente vinculadas con el ejercicio de su profesión o con los casos judiciales de alta complejidad que representaba.Los asesinatos de María Camila y de la abogada Toro habían reactivado las heridas de una ciudad que aún no asimila los crímenes de Marcela Gómez Sepúlveda y de Jennifer Estrella Guevara, cuyos cuerpos aparecieron en zonas públicas a finales de mayo, tras angustiosas búsquedas. Esta recurrencia criminal ya había obligado a la Alcaldía de Cali y a la Personería a insistir en el llamado de urgencia para que estos crímenes de género se esclarezcan en los despachos judiciales. Por los homicidios de la penalista, así como de las víctimas Gómez y Guevara todavía no hay capturados, de acuerdo con la Policía.Consternación por el asesinato de Jennifer Guevara, en Cali. Foto:Archivo particular y 'No es hora de callar'Jennifer Estrella Guevara Córdoba tenía 31 años, según su hermana, Yesenia Guevara, quien habló con EL TIEMPO, describiendo que era una joven madre que vivía en el oriente caleño. Su cuerpo apareció con heridas por arma cortopunzante en su pecho y en las piernas. Estaba en una zona del barrio El Lido, en la calle 2A con carrera 50, en el sur de la capital del Valle del Cauca. La joven estuvo desaparecida desde el pasado 27 de mayo.Cuando habían transcurrido cuatro días desde su desaparición, las autoridades encontraron el cadáver y se confirmó la identidad de la víctima.La hermana contó a EL TIEMPO que ese 27 de mayo, Jennifer salió a trabajar en inmediaciones del barrio El Guabal, también en el sur de la ciudad, solo que este sector corresponde a la comuna 10. El cuerpo de Jennifer fue hallado a unos tres kilómetros de distancia desde ese barrio donde solía trabajar. Vendía comida y había dicho que se iba a El Guabal, pero nunca regresó a su hogar, ubicado en el barrio El Poblado II, en el distrito de Aguablanca. "Ella salió a trabajar y no regresó. Acá (en El Poblado) tratamos de ubicarla. Trabajaba en el barrio El Guabal. Era trabajadora independiente. Vendía desayunos", comentó la hermana.Marcela Gómez, la joven cuyo cuerpo fue hallado dentro de un costal en Cali. Foto:archivo particular"Todos estos asesinatos y la tragedia de María Camila y su bebé son la cúspide de la violencia feminicida". Así lo señaló la investigadora Natalia Escobar del Observatorio para la Equidad de las Mujeres. "Nos duele por María Camila, nos duele por su bebé, nos duele por Alba Ruby, la mamá de María Camila y por una familia que en cuestión de días perdió a dos generaciones de la manera más cruel posible", expresó.Tres feminicidios hasta junioLos datos consolidados por la Fiscalía General de la Nación al cierre del primer semestre, con corte al 30 de junio de 2026, revelan que en Cali se tipificaron formalmente tres feminicidios consumados, una cifra que penalmente se distingue bajo el color morado en las mesas de seguimiento judicial, según el Observatorio para la Equidad de las Mujeres. Sin embargo, las alertas institucionales se concentran con igual fuerza en los registros de color rosado, correspondientes a las tentativas de feminicidio. Para los colectivos de derechos humanos, este indicador de agresiones frustradas es el reflejo directo del peligro latente que enfrentan las mujeres en sus hogares y de la necesidad de intervenir a tiempo para frenar la escalada de violencia machista en la ciudad.Es que el origen de buena parte de la violencia de género termina en tragedias de sangre contra las mujeres en Cali, detrás de las puertas de los hogares, según balances de la Fiscalía. Durante el primer semestre de 2026, Cali reportó 1.846 denuncias por violencia intrafamiliar con víctimas mujeres, una cifra que casi triplica a los casos reportados por hombres.Con base en informes de la Fiscalía, citados por el Observatorio para la Equidad de las Mujeres, este entorno hostil se traduce de forma directa en el indicador más crítico antes de la muerte: las 13 tentativas de feminicidio registradas en la capital del Valle del Cauca en el mismo periodo. El informe oficial reporta 566 denuncias por violencia sexual contra mujeres, un delito que en la ciudad se ensaña con ellas cinco veces más que con la población masculina.La violencia de género ha tomado un giro en zonas urbanas, como Polvorines por el caso de María Camila, en el suroccidente de Cali, así como en el centro, el oriente y el suroriente de la ciudad, pero también en zonas rurales del Valle del Cauca, alcanzadas por el conflicto armado. "Este fenómeno no solo afecta a las mujeres directamente involucradas, sino también a sus familiares y seres queridos, creando un ciclo de violencia que perpetúa el terror en las comunidades", se lee en un documento de la Ruta Pacífica.Es necesario comprender que todas las víctimas no son solo números. Detrás de cada una de ellas hay una dolorosa historia por contar, detrás de María Camila, Sandra Yorlady, Jennifer o Marcela, como también lo ha sido en los últimos años por Luz Mery, Maribel, Nicole, Andrea, Olga, Tatiana, Michel, Sofía, Luisa y cientos más. Fueron asesinadas en sus casas, otras en una carretera desolada o a una cuadra de camino a sus viviendas.Cada una representa a miles en todo un país. Esta es la realidad que algunas de ellas vivieron hasta sus muertes, dejando un clamor de justicia desde lo profundo.CAROLINA BOHÓRQUEZCorresponsal de EL TIEMPOCaliConsulte más noticiasCrisis por inseguridad en el Cauca. Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













