El Ministerio del Interior ha tramitado una Instrucción interna que regula el uso de boyas como las que ha desplegado en la costa de Ceuta “para efectuar el rechazo en frontera” de los inmigrantes que traten de acceder a nado en territorio nacional. El documento, al que ha tenido acceso El Confidencial, son apenas dos folios y llega tras la entrada ilegal de decenas de miles de personas a la ciudad autónoma la semana pasada. Fueron al menos 40.000, según reconoce Marruecos, aunque las autoridades de Ceuta ya elevan la cifra hasta 80.000. Tanto Madrid como Rabat señalan como uno de los motivos del suceso una sentencia del pasado 29 de junio en la que el Tribunal Supremo estableció la prohibición de ejecutar las llamadas ‘expulsiones en caliente’ a los inmigrantes que llegan a nado. La interpretación de ese fallo fue el caldo de cultivo que incubó la crisis migratoria, según el Gobierno. No obstante, esa resolución ya planteaba hace un mes medidas alternativas como las boyas para avalar las expulsiones en frontera. La justicia entiende que solo se puede echar a los inmigrantes nada más llegar cuando intentan hacerlo “superando los elementos de contención fronterizos establecidos, como las vallas”. Por eso el fallo del Supremo avala la expulsión inmediata de quienes lleguen nadando si se pusiera algún tipo de obstáculo en el mar. La instrucción de Interior es obra de la Secretaría de Estado de Seguridad que dirige Aina Calvo, la ‘número dos’ del ministro Fernando Grande-Marlaska. Se hizo efectiva el sábado, días después de la crisis, y no solo hace alusión a Ceuta, sino también a la otra ciudad autónoma de Melilla. La instrucción de Interior. (EC) El objeto es “proporcionar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado la necesaria seguridad jurídica para efectuar el rechazo en frontera de las personas migrantes detectadas en la línea fronteriza marítima de las demarcaciones territoriales de Ceuta y Melilla durante su intento de superar los elementos de contención fronteriza establecidos al efecto”. Explica que “con el fin de impedir el acceso irregular de las personas migrantes al territorio nacional y, por ende, al espacio Schengen, eludiendo los controles fronterizos mediante la entrada a nado o por cualquier otro medio a través de la frontera marítima, se procederá a la instalación de elementos de contención fronteriza destinados a impedir o dificultar la entrada irregular de personas por esta vía”. 500 metros de una barrera de contención El Ministerio informó el mismo sábado del despliegue de esa “barrera” desde las 7.50 horas. El elemento principal es un brazo neumático de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad. Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada. Además, un canal intermedio permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática. Los expertos advierten de que esta barrera no impedirá otra llegada masiva como la vivida este verano –la propia instrucción lo reconoce al usar la expresión “impedir o dificultar”- pero sí avala la expulsión en frontera sin incumplir la sentencia del Supremo. Los trabajos para la colocación de la boya flotante. (EFE/Reduan) Eso a pesar de que la instrucción insiste en la postura que venía manteniendo en el contencioso judicial. “El propio mar y sus condiciones naturales constituyen un elemento natural de contención que impide o dificulta por sí mismo el acceso irregular a nuestro territorio y, por extensión, al espacio libre de fronteras”, dice la instrucción. El Gobierno no tomó medidas especiales en Ceuta tras la sentencia del Tribunal Supremo. Tampoco después de los miles de mensajes en redes sociales que anticiparon la llegada masiva de personas desde Marruecos días antes del 30 de junio. Además, el Ministerio del Interior tenía conocimiento de que se estaban disparando hasta un 149% las llegadas irregulares a la ciudad autónoma. Los datos del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska desvelan que esa frontera llevaba meses experimentando un comportamiento anómalo. El Ministerio del Interior ha tramitado una Instrucción interna que regula el uso de boyas como las que ha desplegado en la costa de Ceuta “para efectuar el rechazo en frontera” de los inmigrantes que traten de acceder a nado en territorio nacional. El documento, al que ha tenido acceso El Confidencial, son apenas dos folios y llega tras la entrada ilegal de decenas de miles de personas a la ciudad autónoma la semana pasada. Fueron al menos 40.000, según reconoce Marruecos, aunque las autoridades de Ceuta ya elevan la cifra hasta 80.000.