Darse el tiempo para que algo crezca, incluso en deseo, es hoy por hoy toda una proeza de paciencia. Augustin Robinne y Julie Charvet Robinne aplican esta pauta en sus proyectos, su matrimonio y su vivienda en Cercedilla, con la que han puesto fin a sus antiguos impulsos errantes
Esta casa podría estar en el sur de Francia. Por sus elementos arquitectónicos en color caldero, en el País Vasco francés, por ejemplo. Por sus interiores cálidos, repletos de piezas con historia, podría ser, asimismo, una casa de campo francesa. Sin embargo, se encuentra en plena sierra de Madrid, en una edificación de 1940 con la fachada protegida, así que su arquitectura ha sido siempre así. Aunque, efectivamente, el diseño de sus interiores evidencia que aquí vive una familia francesa. De hecho, muchos de sus muebles tienen este origen y son heredados.
Augustin Robinne (Rouen, Francia, 47 años) y Julie Charvet Robinne (Saint-Pol-sur-Mer, Francia, 44 años) han pasado de vivir en grandes ciudades como Buenos Aires, Londres, Madrid y París, a establecerse en Cercedilla, en esta casa apodada Villa Hidalgo por sus antiguos propietarios. Instalarse en un lugar tan retirado siempre es una decisión importante, pero en su caso suponía, además, un cambio de mentalidad y de vida radical. Por un lado, tras ocho años en la glorieta de Bilbao, en pleno centro de Madrid, se iban a un pueblo de 8.000 habitantes en el límite con Segovia. Por otro, el movimiento implicaba frenar su nomadismo definitivamente por ahora. Una frase que suena contradictoria pero, en su caso, con su historial y actitud, podría no ser tan paradójica como parece.







