OpiniónNingún Presidente, por brillante que sea, puede sacar adelante un país cuyos principales actores deciden halar cada uno para un lado distinto.DIRECTOR DE NOTICIAS RCN03.08.2026 22:01 Actualizado: 03.08.2026 22:01 Hay una diferencia silenciosa entre los países que avanzan y los que viven empezando de nuevo. Los primeros cambian de gobierno sin cambiar de rumbo. Los segundos convierten cada elección en un nuevo punto de partida. Colombia, demasiadas veces, pertenece al segundo grupo.El viernes se posesionará Abelardo De La Espriella. Habrá nuevos ministros, nuevas prioridades y un nuevo estilo de gobernar. Pero el país seguirá enfrentando los mismos desafíos que lleva décadas aplazando: una productividad que no despega, una informalidad que supera la mitad del mercado laboral, enormes brechas entre regiones, violencia persistente y una confianza cada vez más escasa entre ciudadanos, empresarios e instituciones. La Ocde viene repitiendo ese diagnóstico desde hace años. Lo extraordinario no es descubrir los problemas. Lo extraordinario sería decidir resolverlos.Ese es, por supuesto, el primer desafío del nuevo presidente. Gobernar no puede consistir en administrar la coyuntura ni en inaugurar debates que Colombia ya agotó hace tiempo. Un mandatario deja huella cuando logra que las decisiones importantes sobrevivan a su propio mandato. Pero el reto no termina en la Casa de Nariño.El Centro Democrático enfrenta una prueba que nunca había tenido. Es partido de gobierno y tiene derecho a defender sus principios, reclamar respeto y marcar diferencias cuando sea necesario. Lo que no puede hacer es convertir las tensiones con el presidente en una parálisis para el país. La independencia no consiste en atravesarse a todo. Consiste en conservar el criterio para respaldar lo correcto y corregir lo equivocado.Los países exitosos son los que consiguen que empresarios, oposición, gobiernos y ciudadanos compartan unas cuantas prioridades básicas, incluso cuando discrepan todo lo demás.El Pacto Histórico también tendrá una enorme responsabilidad. La democracia necesita una oposición fuerte, rigurosa y vigilante. Lo que no necesita es una oposición que confunda la movilización con el bloqueo o la protesta con la destrucción. Controlar al Gobierno fortalece la democracia. Apostarle al fracaso de Colombia para demostrar que se tenía razón la debilita.También los empresarios tendrán que decidir si siguen esperando el momento perfecto para invertir o ayudan a construirlo. Corea del Sur era, hace poco más de medio siglo, un país más pobre que Colombia. Hoy es una potencia tecnológica porque convirtió la educación, la innovación y la productividad en políticas de Estado. Vietnam dejó de discutir durante años quién tenía la razón ideológica y empezó a preguntarse cómo producir más, exportar más y atraer inversión. Mientras otros países construían consensos alrededor del crecimiento, nosotros seguíamos cambiando de conversación cada cuatro años.Los jóvenes merecen algo más que discursos sobre el futuro. Merecen un país donde el talento pese más que los contactos y la primera oportunidad no sea un privilegio. Las regiones tendrán que seguir demostrando que el desarrollo no depende exclusivamente de Bogotá, como ya lo han hecho muchos alcaldes y gobernadores. Y la Fuerza Pública afrontará quizá uno de los momentos más complejos de los últimos años: combatir organizaciones criminales cada vez más sofisticadas sin renunciar jamás al Estado de derecho que está llamada a proteger.Hay una idea que Colombia necesita entender de una vez por todas: ningún presidente, por brillante que sea, puede sacar adelante un país cuyos principales actores deciden halar cada uno para un lado distinto. Los países exitosos no son los que eligen mejor a sus gobernantes. Son los que consiguen que empresarios, oposición, gobiernos, regiones, universidades, jueces y ciudadanos compartan unas cuantas prioridades básicas, incluso cuando discrepan en casi todo lo demás. Quizá ese sea el verdadero cambio que Colombia todavía tiene pendiente. Porque presidentes hemos tenido muchos. País, todavía estamos construyéndolo. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.