Una coalición de 25 estados de Estados Unidos presentó este lunes una demanda contra el presidente Donald Trump y su Administración para impugnar los nuevos aranceles globales de entre 10 % y 12.5 % aplicados a las importaciones de la mayoría de los socios comerciales del país. Los demandantes sostuvieron que las medidas son ilegales y solicitaron su anulación.

La demanda fue impulsada por los estados de Oregón, Arizona y California, y respaldada por otras 22 entidades, todas gobernadas por demócratas. El recurso fue presentado ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, en Manhattan.

En el documento, los estados argumentaron que los aranceles impuestos por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) son tan amplios que contradicen los objetivos declarados por la propia Administración y exceden las facultades previstas por la legislación.

La nueva ronda de gravámenes fue decretada a finales de julio, horas antes de que expirara un arancel temporal del 10 %. La Administración justificó la medida con base en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza la imposición de restricciones comerciales en respuesta a prácticas consideradas desleales. En este caso, el Gobierno citó una investigación sobre el uso de trabajo forzoso en el extranjero.