NoticiaEl creador de Doggy Bravo ganó popularidad contando su historia en redes sociales. Foto: TikTok: @esdoggybravo03.08.2026 16:58 Actualizado: 03.08.2026 16:58

Perder un empleo después de décadas de experiencia suele representar el final de una etapa laboral. Para Bernardo Rivero, ese momento terminó convirtiéndose en el punto de partida de una historia de emprendimiento que hoy inspira a miles de personas en redes sociales y que, según él mismo anunció, pronto dará un nuevo paso con la apertura de franquicias de su negocio.El empresario español compartió su historia a través de la cuenta de TikTok de @esdoggybravo, donde explicó cómo pasó de ocupar altos cargos directivos en empresas internacionales a convertirse en el creador de una cadena especializada en perros calientes."Soy Bernardo, tengo 65 años y llevo desde el 60 en mi prime", dijo al comenzar el video, en el que utiliza expresiones propias de la Generación Z, un estilo que se ha convertido en la principal característica de los contenidos que publica para conectar con un público mucho más joven.El creador de Doggy Bravo ganó popularidad contando su historia en redes sociales. Foto:TikTok: @esdoggybravo LEA TAMBIÉN Durante gran parte de su trayectoria profesional, Rivero trabajó como director general en multinacionales estadounidenses. Sin embargo, asegura que todo cambió cuando cumplió 55 años. "Cumplí los 55 y muy amablemente me enseñaron la puerta", recuerdo.Tras salir de la compañía comenzó una larga búsqueda de empleo que, según relata, estuvo marcada por constantes rechazos. "Tres años llamando a empresas y mandando currículums, pero cada vez que decía mi edad, todos amablemente me decían: 'Si surge algo, ya te llamaremos'", afirmó.Con el paso del tiempo entendió que seguir esperando una oportunidad ya no era una opción. "Hasta que un día me dije, o monto yo algo o me como los ahorros", manifestó.Pese a no contar con experiencia previa en el sector gastronómico, a sus 62 años decidió apostar por un concepto propio y abrir Doggy Bravo, un restaurante cuya principal insignia son los perros calientes elaborados con salchichas de 23 centímetros, un detalle que se ha convertido en parte de la identidad de la marca.Los primeros meses no fueron sencillos. "Al principio abría la puerta y no entraba nadie", contó. Según su narración, durante ese periodo acumuló noches de incertidumbre mientras buscaba la manera de atraer clientes y posicionar el negocio.El creador de Doggy Bravo ganó popularidad contando su historia en redes sociales. Foto:TikTok: @esdoggybravo LEA TAMBIÉN Rivero aseguró que uno de los factores que impulsó el crecimiento de la empresa fue cambiar la forma de comunicarse con el público. Además de repartir publicidad en eventos masivos, comenzó a crear contenido para TikTok utilizando expresiones y referencias propias de la Generación Z, un formato que terminó diferenciándolo de otros restaurantes del mismo segmento.Actualmente, los videos de @esdoggybravo mezclan humor, experiencias personales y promoción del negocio, una fórmula con la que ha logrado consolidar una comunidad de seguidores. "Hoy vendemos cientos de perritos al día y vamos a abrir franquicias", afirmó.El empresario sostiene que el emprendimiento no solo modificó su situación económica, sino también sus hábitos. "Voy al gym todos los días y he perdido 19 kilos desde enero", aseguró.También reconoce que nunca imaginó convertirse en una figura conocida en internet. "Lo más loco, ahora la gente me para por la calle para pedirme fotos, a mí con 65 años", comentó.Para Rivero, ese reconocimiento tiene un valor especial porque llegó después de una etapa en la que pensó que su carrera profesional había terminado.Aunque Doggy Bravo continúa expandiéndose, Bernardo insiste en que el proyecto representa algo más que vender comida rápida. Su historia se ha convertido en un ejemplo de cómo un despido, que inicialmente parecía cerrar todas las puertas laborales, terminó impulsándolo a construir una empresa propia. LEA TAMBIÉN Mientras avanza con la apertura de nuevas franquicias, continúa utilizando sus redes sociales para compartir anécdotas, hablar sobre el camino del emprendimiento y demostrar que, según su propia experiencia, comenzar de nuevo también puede ser una oportunidad, incluso cuando muchos creen que ya es demasiado tarde.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital