En el testamento existe una figura con un valor tan importante, que es la única capaz de dar validez jurídica a nuestra última voluntad: la o el notario. Su designación es completamente voluntaria, es decir, que la o el testador escoge libremente con quien acudir para iniciar el trámite. Por supuesto, esta es una decisión importante y atemorizante al mismo tiempo—especialmente si hay poco o nulo conocimiento sobre el tema—. Es por ello que al hablar de “notarios” y “testamentos” se debe partir desde la pregunta inicial: ¿Qué es un notario?¿Qué hacen los notarios?En una definición general, el notario es aquella figura que da certeza, legalidad y validez a diferentes actos y hechos jurídicos. Y en el caso del testamento, explica el licenciado, Guillermo Vigil, a MILENIO, este rol implica asesorar a la o el testador para plasmar su última voluntad (y cerciorarse de su cumplimiento), previniendo así cualquier dificultad que pueda provenir, principalmente, de dos frentes:La cuestión patrimonial: es decir, dejar claro quiénes serán las y los beneficiarios de nuestra herencia —la cual, cabe recordar, incluye bienes y propiedades, así como derechos y obligaciones.La cuestión familiar: todo lo relacionado a menores de edad.
Notarios y testamentos: cuál es su función y cómo escoger al mejor
El notario da validez a la última voluntad de la o el testador. Guillermo Vigil, abogado, explica a MILENIO cómo escoger el más adecuado.






