Obituario
Presidente de la fundaci�n Reformismo21
Reun�a todas las cualidades que se suelen atribuir al centrismo pol�tico. Una especie en peligro de extinci�n, al menos en la parte m�s visible de la Espa�a de hoyPablo V�zquez, presidente de la Fundaci�n Reformismo21, en un acto del PP en mayo de 2024 en Madrid.Europa PressActualizado Lunes,
agosto
18:30Audio generado con IACulto sin m�s presunci�n que la de aportar su inteligencia a la conversaci�n p�blica y su trabajo reflexivo a la mejora de la propia democracia, extraordinariamente caballeroso y educado, moderado, tolerante y prudente. El economista, profesor y actual presidente de la fundaci�n del PP Reformismo21, Pablo V�zquez, reun�a todas las cualidades que se suelen atribuir al centrismo pol�tico. Una especie en peligro de extinci�n, al menos en la parte m�s visible de la Espa�a de hoy. Hay servidores p�blicos que no pueden vivir sin presumir, intelectuales que suspiran diariamente porque el mundo entero se haga eco de su existencia y sabidur�a, asesores que se pirran por un cargo pol�tico, y otros que primero estudian -en la Complutense y en Berkeley- y trabajan despu�s en silencio para intentar mejorar el funcionamiento de la democracia. V�zquez era de �stos �ltimos. Un discreto y muy respetado agitador, en palabras de uno de sus amigos. El centrismo reformista ha perdido a otro de los suyos. La desaparici�n de Pablo V�zquez, abatido por la cruel enfermedad que se lleva a las personas antes de tiempo, es una met�fora de la propia realidad pol�tica espa�ola. En el �mbito del centro derecha liberal, en este caso. Su condici�n de hombre moderado, dialogante y reflexivo est� en peligro de extinci�n. Pablo V�zquez muri� en Madrid a los 60 a�os despu�s de ocupar cargos importantes en el �mbito pol�tico de la gesti�n y de haber propiciado interesantes debates en el �mbito intelectual en torno a c�mo reformar la econom�a de un pa�s y sus instituciones para mejorar la credibilidad de la democracia. V�zquez fue una de aquellas personas que se tom� en serio la tarea de regeneraci�n cuando la indignaci�n tom� las calles el15-M. Encabez� Fedea, fundaci�n de pensamiento, desde la que impuls� debates libres, sin autonomismos neoliberales, sin fanatismos ideol�gicos y sin miedo a discutir en buena lid con los contrarios y siempre con argumentos. Nunca se sum� a la discusi�n del tuit ni a las guerras culturales. Las propuestas de Fedea y su blog "Nada es Gratis" para reformar el pa�s lograron un gran eco tras la Gran Recesi�n que cambi� las condiciones de vida del orden liberal y capitalista. Aunque, propiamente dichas, nunca se aplicaron.Muy joven se inici� como asesor en el gabinete del presidente Jos� Mar�a Aznar, en los primeros a�os del Gobierno del PP. Y ocup� cargos importantes con Ana Pastor como ministra de Fomento. V�zquez presidi� Ineco y Renfe.Cuando Alberto N��ez Feij�o fue elegido presidente del PP, quiso crear su propia fundaci�n, ya que la Faes de Aznar se hab�a desvinculado del partido durante la etapa de Mariano Rajoy. Llam� a Pablo V�zquez, que entonces trabajaba en una gran firma, para organizar Reformismo21. A ello se aplic�, en poner en marcha un programa reformista como alternativa al Gobierno del PSOE y Sumar, incluso cuando la enfermedad hizo mella en su vida. Aunque su trabajo -importante- era mucho menos visible, en el interior del partido y fuera de �l, que cualquier tuit incendiario de los portavoces m�s aguerridos del PP. Pablo V�zquez nunca crey� que el populismo a base de consignas belicosas y subidas de tono fuera la soluci�n de ninguna democracia. Feij�o anunci� su muerte con un sentido mensaje en la red social X. "Era el coraz�n de la fundaci�n que con tantas ganas construimos. Y un hombre muy inteligente, enormemente trabajador y siempre bondadoso".Su fallecimiento ha causado una honda tristeza en todos aquellos que le conocieron, le trataron y le respetaron. El ex dirigente de Ciudadanos Luis Garicano puso por escrito sus sentimientos y calific� a V�zquez como un hombre "�ntegro, bueno de verdad, encantador y brillante". As� es recordado tambi�n por los dirigentes del PP que coincidieron con �l. En lo pol�tico deja un hueco importante en quienes a�oran una pol�tica menos vulgar. En lo personal, deja hu�rfanos a su mujer, Pilar, a sus cuatro hijos y a su madre.











