NoticiaEdvin Tohom Quic viajó a Nueva York a los 16 años. Trabajó como repartidor y en 2021, en plena pandemia del covid-19, decidió comprar un restaurante.Edvin Tohom Quic llegó a Estados Unidos a los 16 años en busca de mejores oportunidades. Foto: Redes Sociales / Primer ImpactoPERIODISTA INTERNACIONAL03.08.2026 09:55 Actualizado: 03.08.2026 09:58
Edvin Tohom Quic, un migrante guatemalteco que llegó a Estados Unidos a los 16 años en busca de mejores oportunidades, es hoy uno de los muchos ejemplos de la tenacidad de cientos de personas que buscan emprender en este país.Chicken Stop, el negocio que nació en un barrio de Brooklyn, Nueva York, en marzo de 2021, en plena pandemia del covid-19 cuando varios emprendimientos sucumbían ante el aislamiento y las restricciones de salubridad, superó las adversidades y triunfa en el mercado de servicio de alimentos. Hoy, acumula más de 3.000 seguidores en sus redes sociales y cuenta con dos sucursales, según lo muestra en su página web, mientras que medios relatan que recientemente abrió su tercera sucrusal. LEA TAMBIÉN Edvin Tohom Quic junto a su socio. Foto:Redes Sociales / Primer ImpactoSegún relata el portal digital del restaurante, el origen de la receta del pollo nace de una receta familiar que se remonta a “tres o cuatro generaciones atrás”. La historia de superación de EdvinPero, para llegar hasta este punto, Edvin atravesó varias dificultades durante su infancia y sus primeros años por Estados Unidos. Desde muy joven, esta persona originaria de Totonicapán y proveniente de una familia humilde se vio obligado a realizar distintas labores para ayudar en el hogar. Incluso, recuerda en conversaciones con medios locales que a los siete años se subió a buses a vender calcetines, y a la edad de nueve comercializaba utensilios para el hogar y se pagaba sus estudios.En 2007, con tan solo 16 años, decidió emigrar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.“No es fácil dejar a la familia, no es fácil dejar a las personas que uno más quiere. Pero por la necesidad (lo hice)”, relató Edvin en conversación con el medio Primer Impacto, y además resaltó las enseñanzas y dedicación de su padre con el trabajo, las ventas y la atención al cliente, destacando que fue ese ejemplo el que precisamente lo llevó a convertirse en quien es hoy.Su primer trabajo fue como repartidor en Brooklyn, labor a la que dedicaba alrededor de 13 horas cada día y por la que apenas recibía 20 dólares, además de la propina de los clientes.“Mensualmente, a veces me quedaba sin nada”, relata al citado medio.







