�Es usted de los que sienten n�useas con s�lo poner un pie en una embarcaci�n? �Cualquier viaje largo en coche era, en su infancia, garant�a de mareo asegurado? �No se sube a ninguna atracci�n porque sabe que el aturdimiento le durar� un buen rato? Si la respuesta es afirmativa, sepa que lo que le pasa se debe, como muchos otros problemas, a una contradicci�n."Para mantener el equilibrio y saber d�nde estamos nuestro cerebro recibe se�ales de distintas partes del cuerpo que son sensibles al movimiento: el o�do interno, los ojos y varios receptores en m�sculos y articulaciones", explica Manuel Mozota N��ez, responsable del Grupo de Trabajo de Otorrinolaringolog�a de la Sociedad Espa�ola de M�dicos Generales y de Familia (SEMG).La vista nos da una informaci�n de lo que vemos, el o�do interno -gracias al sistema vestibular-detecta si se est�n produciendo giros o aceleraciones y, finalmente, los receptores en los m�sculos y articulaciones indican la postura del cuerpo. El problema es que, a veces, esas se�ales "son contradictorias, el cerebro no es capaz de integrarlas bien y se producen s�ntomas desagradables, lo que conocemos como mareo por movimiento o cinetosis", aclara, por su parte, Gonzalo de la Fuente, pediatra y editor de enFamilia, la web para padres de la Asociaci�n Espa�ola de Pediatr�a.Pi�nselo. Cuando vamos en coche es f�cil que esas se�ales sean contradictorias, porque el sistema vestibular le est� diciendo al cerebro -por los movimientos de aceleraci�n y los giros- que nos estamos moviendo. Pero la visi�n, sobre todo si vamos leyendo o mirando una pantalla, lo que sugiere es que el entorno es est�tico.�Y por qu� esa contradicci�n entre las se�ales genera n�useas y v�mitos? Seg�n explica Asensio L�pez, m�dico de familia y comunitaria y coordinador del Programa de Actividades Preventivas y de Promoci�n de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Espa�ola de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), "desde una perspectiva evolutiva, la comunidad cient�fica sostiene la hip�tesis de la toxina" para explicar esta reacci�n.Muchos agentes con efectos neurot�xicos, como algunas plantas y hongos, alteran la funci�n sensorial y el equilibrio antes de causar un fallo org�nico sist�mico. "Ante un conflicto sensorial profundo, el cerebro asume que el individuo ha ingerido una neurotoxina y activa el centro del v�mito como mecanismo de supervivencia para expulsar el veneno del organismo. Es, esencialmente, una alarma de seguridad que se dispara err�neamente en entornos modernos de transporte" apunta L�pez.Para saber m�sLos porqu�s de la salud (1). Sudor, el sofisticado sistema de refrigeraci�n de agua, sal y minerales para no morir de calorRedacci�n: