ForosLa democracia no puede sostenerse cuando las diferencias políticas convierten a los ciudadanos en enemigos y destruyen la posibilidad de diálogoEscuchar03 de agosto 2026, 06:15 a. m.El discrepante sigue siendo un interlocutor. Alguien con quien se intercambian ideas y con quien se dialoga. Alguien que merece respeto, por álgida y delicada que sea la controversia. (Shutterstock/Imagen) ‌‌‌‌‌‌‌Helena María Fonseca OspinaAdministradora de Empresas por la Universidad Internacional de las Américas y máster en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra, España. Desde 1996, escribe en Opinión de ‘La Nación’ sobre temas de educación, familia, política y cultura. En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.