CartasLa confrontación permanente, los ataques personales y el lenguaje que alimenta la polarización debilitan la confianza ciudadana y empobrecen el debate públicoEscuchar01 de agosto 2026, 07:15 a. m.La fortaleza de una democracia no se mide por la ausencia de críticas, sino por la capacidad de sus instituciones para ejercer sus funciones con independencia y dentro del marco constitucional. Las diferencias entre los poderes del Estado son naturales e incluso pueden fortalecer la institucionalidad cuando se expresan con respeto, responsabilidad y espíritu republicano. Sin embargo, la confrontación permanente, los ataques personales y el lenguaje que alimenta la polarización terminan debilitando la confianza ciudadana, empobreciendo el debate público y poniendo en riesgo la paz social.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Nuestra paz social, en grave riesgo
Las diferencias entre los poderes del Estado son naturales e incluso pueden fortalecer la institucionalidad cuando se expresan con respeto, responsabilidad y espíritu republicano










