Samantha Morton, la actriz que interpreta a Circe en La Odisea, ha querido abrirse sobre algunos de los momentos más difíciles de su vida. En una entrevista concedida a The Sunday Times, la intérprete ha hablado de las pérdidas familiares que ha sufrido recientemente, de la complicada infancia que vivió y de cómo todas esas experiencias han influido en su forma de afrontar la vida y construir sus personajes.La actriz ha confesado que en los últimos meses ha tenido que enfrentarse a dos duros golpes personales, la muerte de su padre biológico hace un año y medio y la de su hermana el pasado mes de abril. Un proceso que, reconoce, todavía sigue intentando superar. "Lamentablemente, perdí a mi hermana el 22 de abril de este año. Tenía 53 años. Todavía estoy lidiando con los trámites forenses y el trauma. Perdí a mi padre biológico hace 18 meses. Otro trauma. Así que el pasado siempre me acompaña, y no digo que no vaya a estar bien la semana que viene, pero cada día al despertar, rezo y digo: 'Por favor, ayúdame", ha confesado.Morton también ha recordado la complicada infancia que vivió junto a su hermana. Debido a que sus padres no podían hacerse cargo de ellas, pasó por numerosas familias de acogida y centros de menores. "De pequeña, alguien me decía que era resiliente. Pero a veces no te queda más remedio que serlo, porque si no, estás perdida", ha explicado.Su niñez estuvo marcada por la inestabilidad y por una constante sensación de supervivencia. La actriz ha relatado que llegó a pasar por diferentes hogares y situaciones extremas. "Iba de un lado a otro con familias de acogida, albergues para personas sin hogar, durmiendo junto a los contenedores de basura detrás del supermercado Co-op, porque era demasiado peligroso volver al orfanato debido a los abusos", ha recordado.Todas esas vivencias han condicionado la forma en la que afronta la vida. La intérprete reconoce que desde muy pequeña aprendió que debía luchar para salir adelante, una actitud que heredó al ver las dificultades que atravesaban sus padres. "Siempre he tomado decisiones que han tenido que ver con la supervivencia, porque vi a mi madre intentando sobrevivir y vi a mi padre intentando sobrevivir", ha asegurado.La actriz también ha reflexionado sobre cómo el paso del tiempo no consigue borrar las heridas del pasado. "El pasado nunca te abandona. Está en tu ADN, y el trauma es una batalla constante. Mi relación con mi pasado cambia a medida que envejezco y mis hijos envejecen, pero las cosas siguen sucediendo", ha confesado.Durante la entrevista también ha hablado de Circe, el personaje al que da vida en La Odisea, y de cómo decidió construirlo desde una perspectiva muy personal. "No eran solo palabras. Las creo como Sam, no solo como Circe. Y cuando abrí la boca, representaba a todas las mujeres. Hablaba por mi madre, que sufrió todo tipo de abusos a manos de los hombres. Y por mi hermana, mis amigas, mi abuela. Eran todas las injusticias y formas en que las mujeres han sido representadas o tratadas desde siempre", ha explicado.Pese a una infancia marcada por el abandono, los abusos y las pérdidas familiares que todavía sigue afrontando, Samantha Morton continúa consolidando su carrera.
La tragedia familiar de una protagonista de 'La Odisea': perdió a su padre hace año y medio y a su hermana hace pocos meses
La actriz que interpreta a Circe, ha querido abrirse en una entrevista para 'The Sunday Times' sobre algunos de los momentos más difíciles de su vida.













