Hubo un momento en el que era imposible hablar de la prensa del corazón sin mencionar a Nicole Richie. A principios de los 2000, compartía portadas, escándalos y flashes con Paris Hilton, formando una de las parejas mediáticas más reconocibles de la televisión. Sin embargo, mientras muchas estrellas de aquella época fueron desapareciendo del foco, Richie consiguió reinventarse lejos del personaje que la hizo famosa.Aunque era conocida en los círculos de Hollywood por ser la hija adoptiva del cantante Lionel Richie, el gran salto a la fama llegó en 2003 con el reality The Simple Life. En el programa, ella y Paris Hilton abandonaban temporalmente su acomodada vida para enfrentarse a trabajos corrientes en pequeñas localidades estadounidenses. El contraste entre ambas y las situaciones absurdas convirtió el formato en un fenómeno internacional y en uno de los realities más influyentes de la década.Durante aquellos años, Nicole Richie también ocupó titulares por motivos ajenos a la televisión. Su extrema delgadez generó un intenso debate mediático, protagonizó problemas legales relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas y vivió una sonada ruptura de amistad con Paris Hilton, que alimentó durante meses la prensa del corazón. Aun así, también comenzó a mostrar interés por la moda y la escritura, publicando las novelas The Truth About Diamonds (2005) y Priceless (2010), inspiradas parcialmente en su propia experiencia.