Actualizado a las 07:55h.

Antiguamente las casas estaban compartimentadas en habitaciones según las actividades que en cada una se realizaban. Un dormitorio servía únicamente para descansar, un salón para convivir, un baño para el aseo, la cocina para cocinar, el comedor para sentarse a comer y así sucesivamente hasta terminar el 'house tour'. Con la digitalización de nuestras vidas y la limitación de la oferta de vivienda, el modo de construir ha evolucionado. Ahora se valora la homogeneidad del espacio.

Una mesa de comedor también tiene que servir para teletrabajar, los juegos de mesa y ordenar las facturas; el vestidor es un plató de grabación de contenido para las redes sociales; y el salón es sala de cine, dormitorio y comedor, todo al mismo tiempo. Para facilitar esta dinamización de la vida en el hogar, se ha puesto de moda tirar las paredes y unificar aquellas estancias que en la práctica están cumpliendo el mismo propósito, especialmente la cocina y el salón.

El arquitecto Pablo Borraz conoce esta tendencia pero la recomienda muy poco. Confiesa que si tuviera que construirse una casa lo último que haría sería «un salón-cocina-comedor completamente abiertos sin ningún tipo de filtro». Así lo ha explicado en un vídeo en su perfil de Instagram (@pbs_arquitectura).