�ngel Jim�nez de Luis LondresActualizado Lunes,
agosto
07:34Durante casi dos d�cadas, los rivales de Samsung han sido otros fabricantes de tel�fonos m�viles. Esa etapa est� terminando. Las compa��as de inteligencia artificial, con OpenAI a la cabeza, preparan sus propios dispositivos, y la pregunta que sobrevuela la industria desde hace un a�o es si el hardware seguir� siendo un negocio o pasar� a ser s�lo el envoltorio de la inteligencia que provean otros.TM Roh, presidente y CEO de la divisi�n de dispositivos de Samsung Electronics, no parece perder el sue�o por ello. En un encuentro con una veintena de periodistas europeos en Londres, un d�a despu�s del evento Unpacked en el que la compa��a present� su octava generaci�n de tel�fonos plegables, el ejecutivo evit� pronunciarse en concreto sobre la empresa de Sam Altman, pero encaj� su llegada en un patr�n que dice conocer bien. "Cada innovaci�n atrae a nuevos jugadores, y esa competencia acaba beneficiando al usuario", explica.Lo interesante no es tanto la cortes�a de la respuesta, como d�nde coloca Roh su defensa. No en el dise�o, ni en las c�maras, ni siquiera en la pantalla plegable. Tampoco en modelos de lenguaje concretos. "La ventaja competitiva ya no ser� solo lo inteligente que es la IA, sino lo bien que la IA entiende al usuario", resume. Ah�, sostiene, nadie puede competir con una empresa presente en todos los rincones de la vida diaria, que vende desde tel�fonos a relojes, pasando por anillos, auriculares, televisores, robots aspiradores y el resto de electrodom�sticos del hogar.En el centro de ese mapa la pieza que, seg�n Roh, no se mover� de sitio es el tel�fono m�vil. "Ser� el producto central y fundamental de esta nueva era de la IA", afirma, el �nico dispositivo que estar� siempre cerca del usuario y el que m�s horas de uso acumular� al d�a. Todo lo dem�s orbitar� a su alrededor como "dispositivos compa�eros de IA" capaces de percibir en todo momento al usuario y su entorno."No espero un �nico dispositivo nuevo revolucionario", explica, al tiempo que afirma que los formatos que veremos emerger tendr�n dos atributos obligatorios: ser�n capaces de percibir en todo momento al usuario y su entorno y permitir�n interacciones que impliquen a los cinco sentidos. Las gafas inteligentes reci�n anunciadas, capaces de ver lo que ve su due�o, escuchar su voz y responder por los altavoces (de momento sin fecha de comercializaci�n en Europa), son el primer ejemplo. Los auriculares, con micr�fono para entender lo que ocurre alrededor, son otro. Y en el hogar, Roh imagina un centro de control de la IA que podr�a ser un dispositivo nuevo o esconderse dentro de los que ya existen, desde el televisor al robot aspirador.La salud ser� uno de los primeros terrenos donde se notar� esta estrategia. Samsung Health cubre ya cinco pilares (sue�o, actividad, nutrici�n, salud mental y constantes vitales) y la ambici�n declarada es desplazar el foco de la gesti�n sanitaria del tratamiento a la prevenci�n, con el reloj o el anillo inteligente, siempre en contacto con el cuerpo, como sensores.La pieza que unir� todo ese cat�logo ser� un motor de "inteligencia de datos personales" que recuerda y analiza lo que el usuario hace en sus dispositivos Galaxy para ofrecer experiencias cada vez m�s personalizadas. Es la respuesta de Samsung a un problema inc�modo. Buena parte de las funciones de Galaxy AI que estren� con la familia S24 en 2024, y que durante un tiempo diferenciaron a sus tel�fonos, est�n ya disponibles pr�cticamente en cualquier Android.La escala tambi�n forma parte de este argumento. La compa��a quiere llevar Galaxy AI a 800 millones de personas antes de que acabe el a�o, el primer paso de lo que Roh describe como la conversi�n de la inteligencia artificial en una infraestructura. No ser� una funci�n m�s, sino un componente y una expectativa b�sica en la vida diaria de cualquier usuario. Y en Europa, un mercado �nico con decenas de lenguas, eso exige que la IA funcione con naturalidad en todas ellas; de ah� la expansi�n continua de idiomas de Galaxy AI.El siguiente paso ser� la IA ag�ntica, sistemas que no se limitan a responder preguntas sino que completan tareas en nombre del usuario. Para que funcione, hace falta contexto personal y Roh es consciente del gran problema de privacidad que supone. Su compromiso es que la informaci�n personal m�s sensible se procese en el propio dispositivo, sin pasar por la nube, y que el usuario pueda ver y controlar qu� hace la IA en todo momento. Europa, recuerda, tiene algunos de los est�ndares de privacidad m�s exigentes del mundo.Samsung, en cualquier caso, no camina sola en esta evoluci�n. La f�rmula que sigue es lo que llama "IA h�brida", con diferentes modelos y socios seg�n la tarea a realizar, pero todo unido bajo One UI (la capa de personalizaci�n distintiva de los dispositivos de la compa��a) para que la experiencia no se fragmente. El socio principal es, desde la adopci�n de Android, Google, con equipos conjuntos en Mountain View y en Corea; la misma ma�ana del encuentro, Roh se hab�a reunido con sus directivos para repasar la estrategia a largo plazo. Esa capa �nica responde tambi�n al riesgo de que las tensiones geopol�ticas fragmenten los sistemas de IA por mercados.En el silicio ya ocurre algo parecido. Exynos, el chip dise�ado por la propia Samsung, convive con los de Qualcomm, MediaTek e Intel en una cooperaci�n que arranca en la fase de dise�o. Habr� usuarios, predice Roh, que por privacidad exigir�n que su IA funcione �ntegramente en el dispositivo, sin nube, y eso exigir� la m�xima potencia de procesamiento local. El otro frente ser� contener los costes de una tecnolog�a muy cara de escalar.








