Dos pequeñas aves talladas en marfil de mamut se han convertido en el “hallazgo arqueológico del año” en Alemania. Descubiertas en la cueva de Hohle Fels, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, las figuras ofrecen nuevas pistas sobre la capacidad artística de los primeros Homo sapiens que habitaron Europa hace unos 40.000 años.
Una de las estatuillas representa un ave en reposo, mientras que la otra muestra un ave con las alas completamente extendidas. El descubrimiento fue realizado por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Tübingen durante las excavaciones en la cueva, uno de los yacimientos más importantes del mundo para el estudio del arte paleolítico.
No está claro si las aves de marfil fueron creadas por la misma persona o incluso la misma generación, ya que se encontraron en la misma capa, pero separadas por aproximadamente un metro y medio. Estas pesan poco menos de 1,3 y 0,7 gramos respectivamente, pero plantean muchas preguntas interesantes sobre los motivos que llevaron a su creación.
“Las figurillas demuestran que los talladores del arte más antiguo del mundo eran capaces de representar aves de maneras diversas y extremadamente intrincadas, y que ciertos motivos parecen ser específicos de yacimientos arqueológicos concretos”, declaró el director de investigación, el profesor Nicholas Conard, del Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Tübingen, en la presentación del hallazgo.










