Parecía imposible, y aún muchos tienen dudas, que una idea tan sencilla como la paz forme parte de las próximas elecciones legislativas de Rusia, del 20 de septiembre. Pero los partidarios de acabar con la guerra en Ucrania tendrán su oportunidad, aunque solo sea para expresarlo en secreto en las urnas y al final no cambie el más que previsible resultado. Nadie duda de que el partido del Kremlin, Rusia Unida, volverá a ganar holgadamente, y eso a pesar de su crisis de popularidad.Semanas después de que el Ministerio de Justicia apartase de la carrera electoral, declarándolo “agente extranjero”, al opositor pacifista Borís Nadezhdin, quien ya intentó retar a Vladímir Putin en las presidenciales de 2024, la Comisión Electoral Central (CEC) ha dado luz verde al único partido de oposición democrática todavía legal en Rusia, Yábloko.La veterana formación liberal, fundada en 1993, es además el único partido político ruso legal que aboga, sin eufemismos propios de esta época, por la paz. Los rusos tienen ahora su primera oportunidad “para votar de una forma legal y segura por la paz y la libertad, de apoyar un acuerdo de alto el fuego”, dijo el presidente del partido, Nikolái Ribakov, después de que el miércoles sus listas fueran aprobadas, recordando el lema con el que concurre a las elecciones: ‘Por la paz y la libertad. Por una vida sin miedo’.La presencia de Yábloko puede privar del voto protesta a los principales rivales del partido de PutinPero el partido lleva años sufriendo presiones de todo tipo. Sus primeras espadas no podrán concurrir. Unos 40 miembros destacados en todo el país han perdido el derecho a postularse al ser declarados “agentes extranjeros” o haber sido implicados en causas penales o administrativas, como el propio Ribakov, multado el año pasado por “mostrar símbolos extremistas”. Algunos de sus líderes incluso han sido condenados a penas de cárcel por sus críticas a la guerra que lanzó Putin el 24 de febrero de 2022.Las listas de Yábloko aprobadas por la CEC cuentan con 269 candidatos. Otros 135 candidatos se podrán presentar de forma individual en la votación por distritos. Según el sistema electoral ruso, la mitad de los 450 diputados de la Duma (la Cámara Baja del parlamento) se eligen por listas de partido; la otra mitad, por circunscripciones unipersonales.Los cuatro partidos con representación parlamentaria que figuran formalmente como opositores son en realidad una falsa oposición. Evitan como la peste toda critica al Kremlin, y mucho más a sus políticas sobre Ucrania. De hecho, el Partido Comunista, Rusia Justa, Gente Nueva y el Partido Liberal-Demócrata han apoyado activamente al partido de Putin, Rusia Unida, en la adopción de leyes en tiempos de guerra.Por eso la aparición en las papeletas de Yábloko añade a la campaña un argumento con el que antes no se contaba. Tal vez las autoridades necesiten un canal donde los ciudadanos centren su descontento sin restar votos a Rusia Unida, como sugieren algunos medios y politólogos.Las encuestas indican que el segundo puesto estará entre el Partido Comunista y Gente NuevaSi la paz va a aglutinar ese descontento a través de Yábloko, es muy probable que se termine disolviendo en el aire, ya que no se espera que la formación supere el 5 % necesario para entrar en la Duma. Al mismo tiempo, se evita la posibilidad de que ese voto protesta dispare los resultados del Partido Comunista o de Nueva Gente, las formaciones que luchan por el segundo puesto.La presencia de Yábloko, además, permite al poder decir que estas elecciones son plurales, aunque en los últimos años haya machacado a la oposición.Según la última encuesta del Centro de Estudios de la Opinión Pública (VTsIOM), Rusia Unida mantiene el liderazgo de intención de voto en el 32,7 % (dos puntos menos que una semana antes); el Partido Comunista tiene 11,9 %; Gente Nueva, un 10,5 %; el Partido Liberal Democrático, 9,6 % y Rusia Justa un 5,4 %.Tras el proceso de registro de candidaturas que la CEC ha llevado a cabo durante el mes de julio, a las elecciones generales rusas concurrirán once formaciones. Las cinco anteriores más otras seis que no cuentan con representación parlamentaria en la Duma saliente: Yábloko, Comunistas de Rusia, el Partido de los Jubilados, Ródina (Patria), el Partido de la Democracia Directa y Los Verdes.El descenso de popularidad de Rusia Unida amenaza su amplia mayoría absolutaRusia Unida sufre actualmente una grave crisis de popularidad, debido sobre todo a las restricciones que sufren los rusos por la guerra. La actual crisis de escasez de gasolina por los ataques de drones ucranianos contra refinerías es el último fuego que le quita apoyos. Aun así, su ventaja es bastante grande, sobre todo porque suele aumentar sus resultados gracias a los diputados elegidos por circunscripciones. Aun así, puede peligrar su enorme mayoría absoluta actual (más de dos tercios).Yábloko ha dicho que, a pesar de haber superado este proceso espera “una campaña difícil”. El partido “no se hace ilusiones, pero tiene esperanzas”, ha dicho ek número uno de las listas, Yaroslav Scherbakov, que dirige la formación en Cheliábinsk. Estas suponen superar la barrera del 5 % y entrar en la Duma.La aprobación de sus listas en las legislativas contrasta con las dificultades que la formación está encontrando para presentar candidatos en las elecciones regionales y locales que se celebrarán el mismo día, especialmente en aquellas zonas donde ya cuenta con diputados o concejales. Docenas de miembros del partido han visto cómo las comisiones locales han rechazado sus candidaturas.La última exclusión de los candidatos pacifistas se dio el 29 de julio, cuando el Tribunal Supremo de Carelia anuló la lista de Yábloko a las elecciones de esa región del norte de la Rusia europea.Abanderado de la paz, el veterano partido liberal Yábloko también lucha por sobrevivirTampoco ha podido presentar candidatos en la región de Tambov, en los comicios locales de Petrozavosk (capital de Carelia) y en San Petersburgo. Esta última exclusión supone un gran varapalo, pues en los últimos años ha contado con grupo parlamentario propio en la segunda ciudad del país.Si en las elecciones de este año no logra un solo diputado ni en las regiones ni en la Duma, en las siguientes elecciones legislativas Yábloko tendrá que recoger firmas si quieren volver a presentarse. Y eso es un riesgo enorme en el sistema político ruso. En el pasado el Ministerio de Justicia ha eliminado a docenas de estructuras políticas alegando que no se estaban presentando a elecciones. Abanderado de la paz, Yábloko también lucha por sobrevivir.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.