No es lo que me imaginaba que sería una iglesia. El edificio ocre de ladrillo visto tiene un enorme cartel de neón azul y blanco. Leo: Nu Art Theatre. Más que viajar en el espacio, a Moscow, en Idaho, podría perfectamente haber retrocedido en el tiempo hasta los 80. O muchos siglos antes. Al fin y al cabo, este es uno de los lugares desde donde se defiende la derogación del voto a la mujer bajo la excusa de una familia, un voto. PublicidadNo sé si Margaret Atwood es escritora o adivina. Supongo que se define como lo primero porque en caso contrario habría alguien que la convertiría en profeta. No creo que eso le gustase.Una figura escarlata ha aparecido a mi lado. Lleva un vestido rojo sin cierres visibles, de manga larga, con una capa con capucha a juego. Una cofia blanca almidonada me impide verle los ojos. ¿Cuántas cosas le impedirá ver a ella?¿Cómo quieres que me dirija a ti? Me niego a usar Defred o la versión original Offred.Esos nombres se componen de una preposición que implica “pertenecer a” ("de" en castellano, of en inglés) y el nombre de pila de su comandante. Es decir: de su violador, Fred Waterford. Sin embargo, en la novela no dejan claro su apellido, igual que nunca se dice el verdadero nombre de la criada protagonista, que ahora mira fijamente el Nu Art Theatre.En la serie basada en el libro me bautizaron como June Osborne. Me puedes llamar así o como te plazca. Yo he dejado de ser yo hace mucho tiempo. Yo soy muchas.Viviste un golpe militar en Estados Unidos tras el que se estableció un régimen teocrático que bebe directamente del Antiguo Testamento. ¿Cómo se llegó hasta ese punto? ¿No aprendimos nada tras las Guerras Mundiales?Aprendimos, pero hay cosas que si no se practican, se olvidan. La historia no es como montar en bicicleta. La historia es un conglomerado de idiomas que, con el paso del tiempo, se van quedando sin hablantes. Y hay muchos monolingües deseando el exterminio de lo otro. Los Hijos de Jacob fueron haciéndose con puestos gubernamentales, cada vez más importantes. Les dejamos. Comenzaron a expandir sus raíces en los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. Les dejamos. Comenzaron a restringir nuestros derechos con la excusa de un bien mayor. Les dejamos. Si metes a una rana en una bañera con agua hirviendo, la rana escapará. Si la metes en una con agua fría y la vas calentando poco a poco, morirá achicharrada. Eso hicieron, y eso dejamos que hicieran.PublicidadPero fingieron un ataque terrorista islámico para justificar la ley marcial. ¿Les dejamos hacer eso también?No hay nada que una más que un enemigo común. Y si no existe, solo hay que inventarlo. El amor no mueve el mundo. Por desgracia, lo hace el odio. Y el odio no lo alimenta solamente un algoritmo. Si te engañan una vez, la culpa es del autor del engaño. Si te engañan diez veces, ya no. Cuando la ciudadanía se desconecta de la política, la política no desaparece: pasa por encima de la gente. Las personas que gobiernan nuestro planeta van en un tráiler de 300 toneladas sobre el asfalto que conformamos el resto. ¿Cómo se para eso? Un pequeño bache es insignificante para el monstruo. La carretera, la historia, sin embargo, es circular. Cerrada. La bestia pasa una y otra vez sobre el mismo firme, lo deteriora con su desproporcionado tamaño. La sociedad somos la arena, el betún, los áridos. ¿Puede un pequeño guijarro detener el avance? No. ¿Y muchos pequeños guijarros? [guarda silencio unos segundos]. La cuestión es si sabemos que tenemos derecho a algo más que a ser pisados. Levantarse del suelo cuesta; es más sencillo tomar impulso pisoteando a los que están por debajo.¿Y si tú eres el el escalón más bajo? ¿Cómo se sobrepone una a eso?¿Te refieres a como sobrevive una a las ceremonias?Ese es el eufemismo con el que se conocen las violaciones mensuales a las que los comandantes, con la participación de sus esposas, sometían a las criadas para dejarlas embarazadas, tal y como se indica en Génesis, 30:1-3: "Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? Y ella dijo: He aquí mi criada Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella".PublicidadSí, ¿cómo se sobrevive a la institucionalización de las violaciones? ¿A no tener libertades? ¿A no ser la dueña ni de tu cuerpo ni de tu vida?Creo que no se sobrevive. Por lo menos, no entera. Pero cuando parte de un jardín se muere, con los cuidados adecuados las flores pueden rebrotar. Y no solo son importantes el abono o las semillas, sino las manos que riegan, que cuidan, que sostienen.Hemos pasado de los tráilers a las flores.Cuando lo único de lo que podemos ser dueñas es de nuestras mentes, el ingenio se agudiza.El futuro pasado que Atwood escribió ya está aquí: mujeres que quieren que se les suprima el voto, que dicen que ser esposa y madre es su cometido natural, que defienden el alquiler de sus vientres...La manera más efectiva de dominar a las mujeres es a través de las propias mujeres. El control del grupo por medio de miembros del propio grupo es algo que se ha visto muchas veces a lo largo de la historia. ¿Ves? Volvemos a lo mismo. Es mentira eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero tampoco los que vendrán tienen por qué serlo. Mejor nunca significa mejor para todo el mundo.Se da la vuelta y se pone a andar por la calle, alejándose de mí a paso rápido. Le grito que ojalá encuentre a su hija, a la que el régimen le arrebató por no ser, según la biblia, una buena mujer, una buena madre. Se gira y me mira una última vez:Es más sencillo pensar que está muerta. Así no tengo que mantener la esperanza ni esforzarme en vano. Así, por lo menos, no tendrá que ver el mundo que hemos creado.