OpiniónEl modelo sobrevivió en el gobierno de Gustavo Petro tras cuatro ministros y una pérdida de rigor técnico en entidades como la ANI, Invías y AerocivilEntrevista con la nueva ministra de Transporte Elsa Noguera. Foto: Daniela García Casas.02.08.2026 22:01 Actualizado: 02.08.2026 22:01

A pesar de las críticas y de los ataques persistentes, en el gobierno de Gustavo Petro logró sobrevivir el modelo de Apps, sin el cual no hubiéramos superado en los últimos 30 años, el atraso de un siglo en materia de infraestructura de transporte. Todo, en medio de las escaramuzas antipeajes, de las cuales fueron autores o cómplices los propios estamentos oficiales. LEA TAMBIÉN De otro lado, el gobierno propició el desorden y la burocracia política y parásita en las entidades del sector. De allí, la pérdida o deterioro de las condiciones técnicas de las entidades adscritas al Ministerio de Transporte (ANI, AEROCIVIL, INVÍAS…). También fue evidente la ausencia de visión y planeación a futuro: se dejaron de lado, en efecto, las líneas generales del Plan Maestro de Transporte Intermodal, de largo plazo, concebido e impulsado por el vicepresidente Germán Vargas Lleras. Se ignoraron retos impostergables como el de empezar a acercar estratégicamente la Orinoquia con el Pacífico, a través de una vía que termine conectando a Puerto Carreño con Buenaventura. Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). Foto:Ministerio de TransporteDe otra parte, la Agencia Nacional de Infraestructura debilitó su liderazgo técnico y profesional, referente incluso ante la banca multilateral, y solo se hizo visible, prácticamente, por llevar adelante 2 o 3 proyectos que concebidos de tiempo atrás: el ferrocarril La Dorada-Chiriguana, la vía El Estanquillo-Popayán, y la Concesión Portuaria Río Córdoba. En general, se vieron menguadas las directrices de largo plazo. No podía ser de otra manera, en una cartera ministerial que no tuvo líneas de continuidad: baste con recordar que en el periodo de gobierno estuvo regentada por cuatro ministros diferentes, en su mayoría escasos simpatizantes del modelo de Apps. No sobra anotar que también tuvo rotundo fracaso el “programa bandera” del gobierno Petro, en materia de infraestructura, encaminado a echar a andar los caminos comunitarios o vías terciarias. Basta con que así lo atestigüen las propias comunidades en las veredas más apartadas del país.Proyecto El Estanquillo–Popayán Foto:Ministerio de TransporteA la ministra Noguera le corresponde retomar el rumbo. La verdad es que los últimos gobiernos concibieron a la infraestructura como una “política de Estado”, que trasciende los ciclos políticos de los gobiernos de turno. Y para poner la casa en orden, bastará con la búsqueda y designación de funcionarios honestos y profesionales al frente de los organismos del sector, que sean capaces de frenar la costumbre perversa de convertir a las entidades del sector transporte en casa de coto de la politiquería y la corrupción. Es hora, en efecto, de detener la ya conocida costumbre de entregar a los parlamentarios cuotas burocráticas en dichas entidades, con el único propósito de comprometer sus votos y acciones en favor del gobierno de turno. La independencia soberana del Congreso no puede continuar siendo menguada por la negociación burocrática. He allí un reto para el gobierno entrante. En la rectitud de la ministra Elsa Noguera tendrá eco, sin duda.Desde mi óptica del retiro gremial, espero que el profesionalismo, el progreso y avance cada vez mayor de la infraestructura, en pro de la competitividad y el bienestar colectivo, sean enseñas de la nueva ministra de transporte y del gobierno entrante. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.