NoticiaUna investigación desarrollada en Brasil realizó por primera vez una evaluación de la vacunación contra la fiebre amarilla en tití león de cara negra.Un equipo de conservación en Brasil evaluó por primera vez una vacuna contra la fiebre amarilla en ejemplares de mico león de cara negra que viven en libertad. Foto: SPVS - Wildlife Research and Environmental Education InstitutePERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD02.08.2026 18:29 Actualizado: 02.08.2026 18:29

Una población estimada en apenas 400 individuos y un territorio reducido de la Mata Atlántica brasileña convierten al tití o mico león de cara negra (Leontopithecus caissara) en uno de los primates más raros del planeta. Frente a la vulnerabilidad de esta especie, un equipo de la Sociedade de Pesquisa em Vida Selvagem e Educação Ambiental (SPVS), organización dedicada a la conservación y con sede en Paraná, Brasil, desarrolló una iniciativa que busca abrir un nuevo camino para la protección de estos animales.Después de años de investigación, los especialistas llevaron a cabo la primera evaluación de la vacunación contra la fiebre amarilla en tití león de cara negra que viven en estado silvestre. El procedimiento constituye una experiencia inédita para la especie y, al mismo tiempo, plantea una nueva aproximación a la conservación de la biodiversidad mediante el uso de la medicina de la conservación. LEA TAMBIÉN Vacunación contra la fiebre amarilla sería una herramienta para salvar al tití león de cara negra. Foto:SPVS La propuesta parte de una premisa: anticiparse a las amenazas antes de que estas provoquen pérdidas irreversibles. De acuerdo con la iniciativa, la medicina de la conservación puede incorporarse como una estrategia para reducir los riesgos de extinción de especies particularmente vulnerables.El proyecto reúne diferentes dimensiones de la conservación. La investigación combina ciencia, salud de la fauna, cambios climáticos, conservación de áreas naturales y participación de las comunidades locales, en un proceso que fue construido durante varios años por investigadores brasileños.La vacunación constituye el eje central de una operación que implicó el trabajo de científicos, veterinarios, biólogos y otros profesionales. El proceso incluyó la búsqueda de los animales en la Mata Atlántica, su captura, la realización de procedimientos veterinarios, la aplicación de la vacuna, el monitoreo posterior y, finalmente, la liberación de los ejemplares nuevamente en su hábitat natural.La experiencia no se limitó al procedimiento veterinario. La iniciativa fue concebida como parte de una estrategia más amplia de conservación, en la que la salud de los animales se incorpora al conjunto de herramientas disponibles para enfrentar amenazas que pueden comprometer la supervivencia de poblaciones pequeñas y restringidas geográficamente.El tití león de cara negra se encuentra en una situación especialmente delicada debido a que su población está estimada en alrededor de 400 individuos y su presencia está restringida a una pequeña franja de la Mata Atlántica brasileña. En ese contexto, la prevención de riesgos adquiere una relevancia particular para evitar que amenazas sanitarias puedan traducirse en pérdidas difíciles o imposibles de revertir.Científicos buscan anticiparse a las amenazas que enfrenta el tití león de cara negra. Foto:IPÊ - Instituto de Investigación EcológicaLa iniciativa de la SPVS también pone de relieve la necesidad de desarrollar acciones de conservación que involucren a las comunidades locales y que articulen diferentes áreas de conocimiento. La experiencia fue construida durante años y contó con la participación de profesionales de distintas disciplinas, desde investigadores y biólogos hasta veterinarios y otros especialistas vinculados con el trabajo de campo.Uno de los elementos destacados del proyecto es el registro audiovisual de la operación. El videográfo y documentalista de naturaleza Gabriel Marchi documentó en fotografías y videos de alta calidad las diferentes etapas de la expedición. El material muestra desde la búsqueda de los animales en medio de la Mata Atlántica hasta la captura, los procedimientos veterinarios, la vacunación, el monitoreo y la posterior liberación de los tití león de cara negra en su ambiente natural. LEA TAMBIÉN Este registro permite observar una intervención que combina investigación científica y trabajo de conservación directamente en el hábitat de la especie. La operación fue desarrollada en campo y documentada durante sus distintas fases, desde la localización de los ejemplares hasta su regreso al entorno natural.Para la SPVS, el carácter inédito del procedimiento radica no solamente en que se trata de la primera evaluación de la vacunación contra la fiebre amarilla realizada en tití león de cara negra en libertad, sino también en el enfoque que propone para la conservación. La medicina de la conservación pasa así a formar parte de una estrategia destinada a anticipar amenazas y disminuir riesgos antes de que puedan generar impactos irreversibles sobre poblaciones vulnerables.La iniciativa reúne, de esta manera, investigación científica y acciones directas sobre el terreno para abordar la conservación de una de las especies de primates más raras del mundo. El proyecto también evidencia la importancia de integrar la salud de la fauna dentro de los esfuerzos destinados a preservar la biodiversidad y mantener a los animales en sus ambientes naturales.Con la finalización de esta etapa, la experiencia desarrollada por el equipo de la SPVS se presenta como una iniciativa inédita para la especie y como una propuesta de conservación que articula ciencia, medicina veterinaria, protección de los ecosistemas y participación de las comunidades locales. LEA TAMBIÉN El proyecto, además, cuenta con un acervo exclusivo de imágenes y videos que documenta la operación completa y permite conocer el trabajo realizado por los profesionales que participaron en la expedición. Desde la búsqueda de los tití león de cara negra en la Mata Atlántica hasta su vacunación, monitoreo y liberación, el registro muestra el desarrollo de una estrategia que busca proteger a una especie cuya población se calcula en apenas unos 400 individuos.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.