El informe semanal del tiempo de pantalla se ha convertido en una pequeña bofetada de realidad para millones de usuarios. Cuatro horas diarias. Seis. Ocho. En algunos casos, cifras que rivalizan con una jornada laboral completa. Lo que hace apenas unos años era invisible hoy aparece resumido cada domingo en una notificación del móvil, alimentando una creciente preocupación por cuánto tiempo dedicamos a deslizar el dedo sobre la pantalla.
Según el informe Digital 2025, elaborado por We Are Social y Meltwater, los españoles pasan de media más de cinco horas al día conectados a internet desde cualquier dispositivo. Mientras que el smartphone concentra buena parte de ese consumo digital. La preocupación por el tiempo de pantalla ha dejado de ser un debate restringido a adolescentes y familias para convertirse en un problema transversal que afecta a estudiantes, trabajadores y adultos que buscan recuperar su capacidad de concentración.







