Contenido automatizadoEsta simple acción podría ser perjudicial para la piel. Foto: iStock02.08.2026 11:32 Actualizado: 02.08.2026 11:32
Durante las vacaciones o la vida en zonas cálidas, las altas temperaturas, la piscina, la playa, el sol y el calor fuerte son parte de la rutina diaria. Sin embargo, en el entorno cotidiano operan otros elementos de uso diario que también inciden en el cuidado del cuerpo. LEA TAMBIÉN Los aires acondicionados, los ventiladores y los abanicos son dispositivos y accesorios habituales para combatir el calor, pero su uso constante genera consecuencias directas e indirectas en la salud cutánea.El nivel de afectación que genera cada uno de estos elementos depende de su funcionamiento técnico y de la forma en que interactúan con el ambiente. De acuerdo con la dermatóloga Andrea Combalia, autora del libro 'Piel sana in corpore sano', en declaraciones concedidas a la revista 'Elle', el aire acondicionado encabeza la lista de los mecanismos más agresivos para la superficie cutánea. La razón principal radica en que este sistema no solo mueve el caudal ambiental, sino que disminuye de forma drástica la humedad del entorno, lo que seca el espacio.En un segundo escalón de impacto se sitúa el ventilador, cuya afectación principal ocurre cuando el flujo de aire se mantiene enfocado hacia un mismo punto del cuerpo durante varias horas. Por último, la especialista señala que el abanico representa la alternativa con menor repercusión, debido a que su empleo es intermitente y se limita a lapsos breves.El ventilador y aire acondicionado tienen un efecto negativo en la piel. Foto:iStockRespecto a la diferencia entre estos mecanismos, "ni el abanico ni el ventilador 'absorben' el agua de la piel. Lo que hacen es aumentar la evaporación del agua presente en la superficie cutánea y, por eso, sentimos esta sensación refrescante, sobre todo cuando estamos sudados", aclaró la experta en Elle. En contraste, la acción de los sistemas de climatización central o de ventana altera las condiciones del entorno. "En el caso del aire acondicionado, suele reducir la humedad ambiental, y esto tiene un efecto sobre la piel, favoreciendo una mayor pérdida de agua y por lo tanto la deshidrata más, tanto piel como mucosas", explica Combalia.Pérdida de hidratación y efectos nocturnosEl uso de estos aparatos durante las horas de sueño presenta un escenario ambivalente. Por una parte, mantener una temperatura agradable facilita un descanso adecuado en noches de calor intenso, lo cual beneficia indirectamente la recuperación biológica del cuerpo. LEA TAMBIÉN Sin embargo, la exposición prolongada a las corrientes de aire o a la sequedad ambiental durante la noche pasa factura.Al evaluar las consecuencias de dormir con estos sistemas encendidos, la experta advierte que "dormir con el ventilador orientado directamente hacia la cara o el cuerpo puede favorecer la deshidratación de la superficie de la piel, porque el flujo continuo de aire acelera la evaporación del agua", sentencia la dermatóloga.Cuando se trata de equipos de aire acondicionado, el efecto reductor de humedad que generan en la habitación "favorece la pérdida de agua de la piel cuando la exposición es prolongada y esto puede traducirse en sensación de tirantez al despertar", según señala la profesional.Quienes tienen piel seca o dermatitis atópica deben usar estos electrodomésticos con precaución. Foto:iStockPoblaciones vulnerables y medidas de cuidadoAunque la pérdida de humedad afecta a cualquier tipo de persona, existen grupos de la población con mayor sensibilidad a estos cambios ambientales.Los niños y las personas mayores presentan una capacidad menor para retener la hidratación natural. Asimismo, quienes padecen de alteraciones previas en la barrera cutánea sufren un impacto superior ante la sequedad o la evaporación acelerada. Entre este grupo de riesgo, la doctora Combalia ubica a "quienes tienen piel seca, dermatitis atópica, rosácea, eccema o piel muy sensible".Para contrarrestar la resequedad y proteger la capa protectora del cuerpo sin renunciar a la refrigeración, es posible aplicar pautas de cuidado sencillas en el hogar:Ajustar la temperatura del aire acondicionado para que se mantenga en un rango entre los 25 °C y los 26 °C, evitando cambios bruscos entre el clima interior y el exterior.Utilizar una crema hidratante adecuada para el tipo de piel específico, con especial énfasis después de tomar una ducha y antes de acostarse si se mantendrá encendida la climatización durante la noche.• Impedir que las aspas o la salida de aire del ventilador apunten de forma fija hacia la cara o el cuerpo durante periodos prolongados, procurando que el aparato permanezca en movimiento continuo. LEA TAMBIÉN En escenarios donde la piel ya muestre signos evidentes de irritación persistente, descamación o escozor, la indicación médica apunta a reforzar los hábitos de hidratación diaria y acudir a una consulta especializada con el dermatólogo si la molestia no cede.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista y un editor.Más noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








