Han comenzado a aplicarse en la Unión Europea las nuevas exigencias de transparencia para los sistemas de inteligencia artificial (IA). Desde este domingo, las plataformas deberán informar claramente a los usuarios cuando interactúan con una máquina o cuando el contenido mostrado ha sido alterado mediante estas tecnologías. En paralelo, entra en funcionamiento una ampliación de competencias de la Oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea, que podrá supervisar los modelos generativos y sancionar a quienes incumplan sus obligaciones. Aunque el marco normativo arranca ya, incluye excepciones que aplazan su aplicación plena en supuestos concretos. 1. Reglas de transparencia inmediatas Compañías como OpenAI (ChatGPT), Google (Gemini) o Anthropic (Claude) deberán diseñar sus sistemas para que el usuario identifique sin duda que trata con una IA. TE PUEDE INTERESAR La exigencia alcanza igualmente a los desarrolladores de IA usada en servicios públicos, a las herramientas corporativas para atención al cliente o, por ejemplo, a los sistemas de gestión de denuncias de fraude. Los operadores que empleen IA para reconocer emociones o realizar categorización biométrica tendrán que advertir a las personas cuando estén siendo analizadas, salvo en los supuestos amparados por ley para prevenir o perseguir delitos. 2. Obligaciones y vetos a partir de diciembre Desde el 2 de diciembre, los contenidos manipulados —textos, imágenes, vídeos o audios— deberán incorporar marcas de agua que permitan a los ciudadanos identificar su origen artificial de forma sencilla. Sin embargo, servicios como ChatGPT, Gemini, Claude o redes sociales con funciones de IA no asumirán responsabilidad legal por el material creado por sus usuarios: serán estos últimos quienes deban informar de que el contenido ha sido alterado. Quedan fuera de esta obligación las obras de ficción, artísticas o satíricas. TE PUEDE INTERESAR Opinión Existe una salvedad relevante desde hoy: deberá señalarse cualquier contenido generado por IA que trate asuntos de interés general —como procesos electorales, información judicial, salud pública u otros temas de debate público—, salvo que haya sido revisado previamente por una persona. Además, a partir del 2 de diciembre quedará prohibida la creación de imágenes sexualizadas mediante IA sin el consentimiento de las personas afectadas. Este veto se acordó tras la polémica por las imágenes generadas con Grok, la herramienta de IA de la red social X, que dispondrá hasta final de año para implantar salvaguardas adecuadas. 3. Riesgos y acceso a modelos Desde hoy, la Oficina de IA de la Comisión puede requerir a empresas como Anthropic que faciliten el acceso a modelos como Mythos para evaluar los riesgos propios de estos sistemas catalogados como de alto riesgo. Fuentes comunitarias no han concretado los próximos pasos “por razones obvias”. TE PUEDE INTERESAR Persisten, no obstante, interrogantes sobre la capacidad técnica de la Comisión para auditar modelos de alto riesgo y sobre el acceso efectivo si Estados Unidos volviera a restringirlos a ciudadanos extranjeros, como ocurrió temporalmente a mediados de junio. Bruselas negocia con Anthropic un marco que permita a la Agencia de Ciberseguridad de la UE (ENISA) examinar Mythos sin comprometer infraestructuras críticas europeas ni información sensible. 4. Régimen sancionador La Comisión Europea podrá imponer multas de 15 millones de euros o del 3 % de la facturación anual global —la cifra más elevada— a los sistemas de IA generativa que vulneren estas obligaciones. Si el incumplimiento recae en instituciones u organismos de la propia UE, la sanción podrá alcanzar los 750.000 euros. Han comenzado a aplicarse en la Unión Europea las nuevas exigencias de transparencia para los sistemas de inteligencia artificial (IA). Desde este domingo, las plataformas deberán informar claramente a los usuarios cuando interactúan con una máquina o cuando el contenido mostrado ha sido alterado mediante estas tecnologías.