Este domingo entra en vigor el Reglamento Europeo que regula la aplicación de la inteligencia artificial (IA) en la Unión Europea (UE), la primera ley del mundo en este sentido. Establece un marco común para que la IA se utilice en la UE de forma segura, transparente y respetuosa con los derechos fundamentales, y exige un control técnico y ético de todas estas herramientas para mitigar los riesgos. Aprobada en 2024, la normativa prevé una implementación escalonada hasta 2028.

El régimen sancionador prevé multas millonarias: hasta 35 millones de euros en el caso de las muy graves, por utilizar por ejemplo sistemas de IA prohibidos; o de 15 millones en el caso de las graves, por incumplimientos relacionados con los sistemas catalogados como “de alto riesgo”.

Los sistemas que conllevan riesgos inaceptables están ya prohibidos desde el pasado año, y entre ellos están los que usan técnicas subliminales, manipuladoras o engañosas; los que tratan de explotar la vulnerabilidad de las personas (menores, mayores o discapacitados); los que usan la clasificación biométrica para deducir la raza, la religión o la orientación sexual; o los sistemas que usan la 'puntuación social' para evaluar conductas.