Videos en TikTok y en Instagram, grabados principalmente por jóvenes, alertaron sobre la posibilidad de que el Lugar de la Memoria (LUM) de Perú sea modificado o cerrado por el Gobierno de Keiko Fujimori, quien asumió como presidenta el martes 28 de julio. Esta semana el museo triplicó y cuadruplicó la cantidad de visitantes. El riesgo de cierre se debe a que el guion museográfico del segundo piso relata los crímenes cometidos por el Grupo Colina, un escuadrón militar de la muerte que creó el Gobierno de su padre, Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión por las masacres de Barrios Altos y La Cantuta, cometidas en 1991 y 1992.PublicidadMientras la hija del dictador prestaba juramento como mandataria el martes, cientos de personas hacían cola bajo el sol, en día festivo, a la espera de poder entrar al museo inaugurado en diciembre de 2015 y construido, en gran parte, gracias a una donación del gobierno alemán de dos millones de euros.El centro cultural explica las causas y sintetiza los hechos más importantes del período de violencia, que abarcó desde 1980 hasta 2000, cuando la población civil y el Estado fueron atacados por dos grupos terroristas, pero la contraofensiva violenta de las fuerzas del orden se tradujo en graves violaciones de derechos humanos contra miles de personas ajenas a los subversivos, especialmente en comunidades pobres, rurales e indígenas.Según la Comisión de la Verdad, que trabajó en 2002 y 2003, los terroristas fueron responsables del 54% de las víctimas fatales, y los militares y policías, del 27%. Además, el saldo de esos 20 años de violencia es de unas 20.000 víctimas de desaparición forzada.PublicidadEl LUM recibe en promedio 1.000 visitantes diarios, pero esta semana acudieron alrededor de 4.000 por día; el destino del sitio cultural se ha vuelto un asunto viral en las redes sociales y destino de visita familiar, ya no solo de alumnos llevados por sus profesores.A inicios de julio, dos congresistas de un partido de ultraderecha que defiende a militares que cometieron violaciones de derechos humanos difundieron fotos y vídeos de su visita de "supervisión" al Lugar de la Memoria. Además, Martha Chávez, una de las congresistas fujimoristas más poderosas durante el gobierno del autócrata en la década de los 90, y negacionista de los crímenes cometidos por el Grupo Colina, criticó el contenido del LUM en una entrevista en un programa de streaming. Chávez es ahora senadora con el partido fujimorista Fuerza Popular y en años anteriores se mantuvo como asesora de parlamentarios de esa agrupación."En su momento eso [el enfoque del LUM] tiene que ser replanteado. ¿Yo podría donar mil dólares para que le prendan una vela a Hitler en Alemania? Esas cosas se manejan con mucha frivolidad, ha envenenado tanto", cuestionó tras comentar que no había una orden escrita de Fujimori sobre los crímenes cometidos por el destacamento del Ejército creado en ese régimen para eliminar a opositores.PublicidadRecordar y conocerDiez visitantes consultados por Público en un recorrido por el centro cultural coincidieron en la razón para ir: verlo antes de que lo cambien o lo cierren.Un estudiante peruano de Economía en una universidad española, de visita en Lima, aprovechó el festivo para ir con un amigo. "Sí sabía del posible cambio por el nuevo gobierno, por eso ha aumentado el número de visitas. En particular quería saber cuán objetiva o balanceada está la información", dijo el estudiante de 24 años.Para el ingeniero de minas jubilado César Cabrera, de 66 años, "es evidente que el LUM va a ser transformado o desaparecido"."He querido despedirme en esta visita porque la primera vez que vine, hace unos diez años, tuve una emoción profunda. Amigos y familiares me alertaron del posible cambio; he estado escuchando a los visitantes y mucha gente viene por el mismo motivo que yo: para recordar antes que esto desaparezca", refirió Cabrera.El historiador José Ragas, quien publicó hace un par de años un libro sobre el régimen de Fujimori en la década de los 90, ve en el partido Fuerza Popular y sus aliados una voluntad de borrar versiones que los contradigan."Al igual que otras agrupaciones de tendencia autoritaria, el fujimorismo considera muy relevante imponer una narrativa única sobre el pasado reciente, donde el expresidente Fujimori fue el responsable de la derrota del terrorismo y de la inflación", indica."Quieren un relato que busca la impunidad para los agentes del Estado que cometieron delitos y asesinatos entre 1980 y 2000, a la vez que establece que el terrorismo, y por extensión la izquierda y los que no se someten al gobierno y al sistema neoliberal, son susceptible de ser eliminados, como ha ocurrido en las protestas de 2020 a 2023, y como puede ocurrir con quienes se movilicen contra el régimen que empezó el 28 de julio", añade Ragas, profesor de historia global en la Universidad Católica de Chile.Desde diciembre de 2022, tras el fallido autogolpe del presidente Pedro Castillo, el fujimorismo gobernó concentrando el poder desde el Congreso, mediante un pacto con otros partidos que también tenían a sus líderes investigados por corrupción y blanqueo de capitales, como Keiko Fujimori. Entre 2024 y 2026 aprobaron cinco leyes para la amnistía e impunidad de delitos contra civiles cometidos por las fuerzas de seguridad, y otra que lleva al fuero militar-policial los nuevos casos que ocurran en regiones bajo estado de emergencia.PublicidadUn egresado de la carrera de Contabilidad también acudió por el posible cambio. "No ha sido algo especulativo, han dicho que hay cosas que están mal y que lo tienen que reformar, por eso queríamos ver antes. Es muy interesante, hay fotos que antes había visto. Si bien Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tomaron acciones violentas, el desinterés y la falta del Estado también tuvieron que ver. Es muy informativo y contrario a lo que dicen: veo una postura neutral, nada ideológico ni a favor del terrorismo", señaló el joven visitante.Mariana, una profesora de matemática pura, de 33 años, llegó con sus hermanas. Todas estudiaron educación en la Universidad La Cantuta, donde el Grupo Colina secuestró e hizo desparecer en 1992 a nueve estudiantes y un profesor durante el Gobierno de Fujimori.PublicidadLa educadora transmitía en vivo parte de su visita con su móvil y mostraba una vitrina con objetos de personas víctimas de desaparición forzada, mientras decenas de personas veían objetos como el cartel de "Se busca" con el rostro de Alberto Fujimori, o las portadas de los diarios acerca de la masacre de La Cantuta. Un vídeo sobre el Grupo Colina y otros hechos de ese régimen no pueden verse. Un cartel dice que la pantalla está "en mantenimiento"."Ingresa [al poder] una presidenta y el período de su padre está siendo afectado por testimonios que están aquí, por eso probablemente se cierre este lugar. Es la primera vez que venimos y estamos viendo en profundidad qué había pasado en esas décadas; hace una semana me enteré de este museo. Me formé en una universidad que fue afectada por el terrorismo y los militares, en ese tiempo no pudimos estudiar en profundidad: se decían algunas cosas que el Estado manipulaba porque el periodismo era manejado por el Estado", recuerda.Otra profesora de visita en el LUM es Ana. Ingresó a la Universidad La Cantuta en el año de la masacre. "Quieren modificar o cerrar este espacio porque hay partes que hablan del Gobierno de Fujimori y los grupos creados por él que atentaron contra el pueblo peruano", indica.¿Tuvo miedo mientras era estudiante en una universidad intervenida por militares? Ana asegura que no, porque los profesores les daban confianza para seguir. "Además, no tenía recursos económicos para estudiar en otra universidad", agrega la docente de 55 años.PublicidadUna estudiante de Psicología clínica residente en Arequipa, ciudad ubicada a más de 1.000 kilómetros de Lima, estaba de visita con su familia en la capital debido a los festivos de fiestas patrias y fueron juntos al Lugar de la Memoria."Teniendo en cuenta que podrían cerrarlo, quería venir porque sería muy triste y muy terrible que lo modifiquen. Siempre quise conocerlo pero por diversos motivos no pude venir antes. Mi padre, que es profesor de Historia, y mis abuelos siempre me contaban lo ocurrido en ese tiempo; en el colegio lo trataban superficialmente y necesitaba más explicación. El hecho de conocer la historia nos ayuda a reflexionar como nación y no tener conflictos, esta visita me ayuda a valorar mi historia y apoyar que todos tengamos más derechos", comentó la estudiante de 26 años.
La llegada al poder de Keiko Fujimori multiplica las visitas al lugar de memoria que recuerda los crímenes de su padre
El museo del período de la violencia 1980-2000 incluye las violaciones de derechos humanos cometidos por el régimen de Alberto Fujimori, padre de la nueva presidenta....













