Misantrop�asMal puede invocar Espa�a la necesidad de una inmigraci�n legal y ordenada cuando lleva d�cadas fomentando lo contrarioEfectivos de la Guardia Civil, en la frontera en Ceuta.AP Photo/Antonio SempereActualizado S�bado,
agosto
22:34Audio generado con IASabido es que la descolonizaci�n francesa de Argelia y el resentimiento de los pied noirs contra el establishment franc�s constituye el origen remoto del Frente Nacional fundado por Jean-Marie Le Pen, que su hija Marine lidera hoy con la vista puesta en el El�seo. Y sabido es tambi�n que la llegada de un mill�n de refugiados sirios a Alemania en 2015, cuya acogida la canciller Merkel present� como un deber moral, hizo ganar 94 diputados a Alternativa por Alemania: la opini�n p�blica es un animal delicado. Por eso cabe preguntarse qu� efecto tendr� el desconcertante episodio vivido en Ceuta: aunque la ciudad aut�noma no sea exactamente una colonia y nos falten pied noirs, las im�genes de miles de marroqu�es pase�ndose por nuestra frontera tienen tal fuerza que han dado la vuelta al mundo.De ah� que se haya entablado una lucha por el relato que trata de fijar el significado m�s favorable a los intereses de cada cual: a los hechos brutos tal como los medios los transmiten -cada uno a su manera- se superponen m�ltiples interpretaciones y explicaciones. Pedro S�nchez culpa a las nebulosas mafias y elogia la colaboraci�n de Marruecos; no pocos sostienen que Mohamed VI quiere demostrar que Ceuta y Melilla ser�n suyas cuando as� lo disponga, castigando a esa d�bil Espa�a que entreg� el Sahara y acaso el m�vil de S�nchez. Otros se�alan que Marruecos solo ha aprovechado una oleada espont�nea que responde a la pol�tica de puertas abiertas practicada por el ejecutivo socialista desde los tiempos del Aquarius. A esa lectura se han adherido no pocos l�deres europeos: el desorden migratorio espa�ol contradice la reciente firma de un acuerdo comunitario cuyo fin es endurecer las condiciones de entrada en la UE. Y es que mal puede invocar Espa�a la necesidad de una inmigraci�n legal y ordenada cuando lleva d�cadas fomentando lo contrario.A diferencia de lo que sucedi� en Francia y Alemania, sin embargo, aqu� ya hay un partido fuerte que se opone a la inmigraci�n; un partido que el PSOE de S�nchez lleva a�os alimentando: cuanto m�s fuerte sea Vox m�s cre�ble ser� su alerta antifascista. Pero Vox ganar� menos de lo que perder� el PSOE: la marea humana que penetr� en Ceuta ante la inacci�n del Gobierno simboliza desde ya mismo el desorden de una pol�tica migratoria que S�nchez -buscando m�s PIB y m�s Vox- ha redoblado sin pasar siquiera por el Congreso. Es verdad que ya se han tomado medidas: Albares llam� a consultas al embajador italiano. Veremos si es suficiente.












