Los celos y la envidia son emociones profundamente humanas y comunes. No hay que sentir vergüenza de tenerlos, pero sí se deben controlar para que no dominen el día a día. Si bien suelen usarse como sinónimos, no son lo mismo. La envidia es el deseo de tener algo que otro posee, mientras que los celos pueden involucrar el temor a perder el afecto de otro por un tercero. En lo que estas líneas repasan, serán casi como sinónimos.Es que el tema a tratar de la historia del título son los celos del éxito de alguien cercano. Si bien tener envidia de que a un amigo le vaya bien suena como algo de "mala persona", vale la pena decir que no es así. Tener celos del bien de otro es totalmente válido, aunque es importante darse cuenta para reflexionar acerca de ello.En una historia que recopiló el sitio Bolde, una mujer cuenta una experiencia personal por la que pasó y que la hizo reflexionar en base a nueve patrones emocionales que aparecen en una situación así. Remarcó que le ocurrió cuando se enteró a través de un amigo en común que otro había vivido algo de eso que "cambia el rumbo de una vida".Aseguró que su primera reacción antes de la felicidad y el orgullo, que sí realmente sintió, fue una "pequeña y desagradable opresión en el pecho". Se trataba de uno de sus mejores amigos, a quien quería y le deseaba lo mejor. Entonces... ¿Por qué sintió eso que le desagradó? Se dio cuenta que los celos en ese contexto, con gente querida, es una señal que apunta hacia adentro de uno. Repasemos los nueve patrones.1) La sensación de que no hay suficiente fortuna para todosDijo que detrás de los celos suele haber una percepción de escasez, de que el éxito es un recurso limitado y que si otro lo recibe, habrá menos disponible para el resto.2) Sentir que estás atrasado en un cronograma que solo vos podés verLa autora reflexionó que nada de lo que sentía era contra su amigo, sino que tenía que ver con una línea de tiempo interna. Una idea de dónde debería estar, haber logrado, o qué hitos debería haber alcanzado, etc. Un calendario que nadie le impuso y se fue construyendo. "Cuando un amigo alcanza un objetivo en ese calendario imaginario, pone de relieve tu propia posición", sentenció.3) Una necesidad insatisfecha que el éxito del amigo pone de manifiestoNo se trata necesariamente del objeto específico que recibió tu amigo, sino de lo que ese objeto representa: reconocimiento, seguridad u otra sensación que este lo hizo visible.4) Un dolor no expresado por un camino que no tomasteA veces, los celos son una forma de duelo. El amigo de la autora puedo haber logrado algo que ella alguna vez deseó, pero que debió renunciar... lo que le dispara sentimientos feos.5) Antecedentes de sentirse ignoradoEl sentimiento de celos al éxito ajeno quizás no tengan que ver con el presente, sino con el pasado. Por ejemplo, la autora cita que un historial de trabajo duro sin ser reconocido, puede que haga envidiar el éxito de un amigo cercano por haber tenido un impacto diferente.6) Disociación entre la expectativa y la realidadPuede existir una brecha entre dónde estás y dónde pensabas que estarías en ese momento de la vida. Una simple y persistente sensación hace que el éxito de tu amigo visibilice y ahonde ese sentir.7) La mirada de los demás y el temor de lo que piensen de vosLa opinión de otras personas importa, a veces, más de lo que debería. Cuando un amigo triunfa de forma visible se convierte en alguien que ha logrado lo que vos no. Por cercanía y comparación, estás en el radar para que te consideren como alguien que aún no logró el éxito.8) Comparar tu valor con el logro de los demásCuando te percibís en función del progreso de otras personas, esto se convierte en un factor directo en la propia autoevaluación. Entonces, la autoestima fluctuará no en función de lo que vos haces, sino de los logros de los demás. No es bueno pensar así. No hace bien y tiene que ver con la autoimagen construida.9) Fuerte amor por la persona cuyo progreso se siente como algo personal"Esta es la que redimió toda la sensación para mí", destacó la autora, que dijo que los celos que sentía hacia su amigo no eran ajenos al cariño que le tenía. Reflexionó que los triunfos y fracasos de personas a los que realmente quieres, te conmueven porque te interesan de verdad.
"Me sorprendí sintiendo celos del éxito de un amigo cercano y odié ese sentimiento, hasta que me di cuenta de que a menudo surge de estos 9 patrones emocionales"
Una autora explica porqué funciona este mecanismo mayormente en personas cercanas. Los éxitos y fracasos de los seres queridos nos tocan fibras íntimas.







