Los incendios forestales de la Sierra Oeste de Madrid no solo han obligado a evacuar a vecinos de una docena de municipios, las llamas también han dejado un gran rastro de animales heridos, desaparecidos o muertos. Voluntarios y servicios de rescate han encontrado desde un carnero con la lana completamente calcinada hasta colonias de gatos arrasadas por el fuego o un perro que sobrevivió tras refugiarse en una piscina.Así lo relata Jaime Posada, voluntario de la organización AnimaNaturalis, que desde el pasado domingo participa en las labores de gestión y reparto de alimento para los animales de las localidades afectadas por los incendios.Para almacenar el alimento han utilizado varios locales que los voluntarios tenían vacíos, lo que Posada define como "una ola de solidaridad que se ha volcado con los animales".Los voluntarios acceden a los municipios conforme se han levantado las órdenes de evacuación. Hasta el inicio de la desescalada este martes, el reparto de alimento se había realizado "muy a cuentagotas", ya que en muchas zonas solo podían entrar con autorización de la Unidad Militar de Emergencias (UME) o de los alcaldes. "Somos voluntarios y no queremos poner en peligro a nadie", puntualiza este hombre de 46 años que lleva más de 25 dedicado al rescate y atención de animales.Recuerda que el domingo varios voluntarios sufrieron quemaduras después de que el calor del terreno deteriorara el calzado con el que accedieron a las zonas afectadas. Al hilo, advierte de que, aunque las llamas ya no sean visibles, las raíces de muchos árboles continúan ardiendo bajo tierra, por lo que caminar por el monte sigue siendo peligroso.En el caso de Navas del Rey, el alcalde les dio permiso para acceder a algunas de las zonas afectadas y, antes incluso de que regresaran los vecinos a sus viviendas, ya repartían alimento a la fauna salvaje a las afueras del núcleo poblacional."Para saber donde hay animales, seguimos huellas o donde haya ganado ahí les dejamos comida", explica Posada, quien regenta un bar, pero sus compañeras son "bastantes comprensibles" con la situación.También explica que evitan repartir alimento en zonas cercanas a carreteras porque si cruza un gamo o un ciervo puede provocar "un gran accidente de tráfico".Un grupo de 1.500 voluntarios y varios vehículosLos voluntarios están organizados en dos grupos, uno de ellos para las personas y otro destinado al transporte de alimentos hasta protectoras, santuarios y refugios afectados por el incendio.Entre ellos se encuentra la asociación 'Salvando Peludos', con sede en Villamanta y otros centros en Arroyomolinos y Alcorcón. Desde allí, equipos de tres voluntarios distribuyen la comida donde más se necesita, como el Santuario Vegan, cuyos animales, muchos de ellos con discapacidad física, han sufrido importantes quemadurasEn total, participan 1.500 personas, tanto integrantes de asociaciones como voluntarios que han acudido por iniciativa propia. "Nos conocemos todos de las labores de rescate animal", puntualiza, que además recuerda que en la DANA de Valencia enviaron dos trailers de alimentos para los animales.Colonias de gatos completamente calcinadasLos gatos de las colonias han sido algunos de los animales más afectados por los incendios. Una mujer les contactó porque tenía una colonia de 15 gatos. Cuando los voluntarios se desplazaron al lugar solo vieron que había uno con vida, pero con quemaduras en bigotes, patas y pelo. Otros habían desaparecido y otros aparecieron calcinados.En este caso, la dueña se encargó de llevarlo al veterinario, pero los voluntarios siempre llevan un transportín y un botiquín de primeros auxilios con medicamentos para curar a los animales, gracias en parte al conocimiento de ATV de veterinaria de algunos de ellos. "Si tenemos convenio con alguna protectora sale más barato, pero la mayoría de las facturas las pagamos los voluntarios con nuestros ahorros", lamenta.Otra de las protectoras que participa en el operativo se encontró un carnero que había perdido por completo su lana tras sufrir graves quemaduras y lo trasladó a un centro veterinario.En Navas del Rey localizaron un perro que había escapado de su parcela y se había refugiado en la piscina de una urbanización, pese a que gran parte del agua se había evaporado por el calor. "Un milagro que el perro haya sobrevivido", añade.Una cervata con deshidratación y problemas respiratoriosLos voluntarios continúan con su ruta cada mañana, este jueves se encontraron sobre el terreno una cervata en el monte con quemaduras, síntomas de deshidratación y problemas pulmonares que fue trasladada a la Granja Escuela El Palomar en Chapinería donde la trataron con ventolín y una vía para salvarla.Además de estos casos, Posada señala que han localizado perros calcinados, algún conejo, zorros o un ciervo con varios cervatillos heridos a los que aún no han podido localizar.En el caso de encontrar animales muertos avisan al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), aunque en algunas ocasiones son los propios voluntarios quienes los retiran para evitar problemas de salubridad.Piden agua, pienso y material veterinarioPosada, que define esta gestión como "una locura", cuenta que él junto a otra persona son los que han ido moviendo todo. Desde Almorox (Toledo) o Villamanta donde estuvieron el domingo, a las inmediaciones del Pantano de San Juan o Navas del Rey, los voluntarios actúan "lo más rápido posible" para alimentar a la fauna que ha sobrevivido al incendio y poner fin a esta pesadilla.Por el momento, salvo que reciban el aviso de algún particular, centran sus esfuerzos en la fauna salvaje y solicitan la colaboración ciudadana mediante la donación de frutas, verduras —excepto las de hoja verde que se deterioran con rapidez—, pan, alpiste, pienso y comida húmeda para perros y gatos. Además, piden garrafas de agua, materiales como cuencos y cubos para poner el agua a los animales o transportines.Respecto a los medicamentos, necesitan gasas, vendas y suero fisiológico y material básico de primeros auxilios veterinarios. Todo ello les llega, según explica Posada, gracias a la difusión realizada a través de las redes sociales. "Está siendo una ola bestial de caridad. Una locura que es maravillosa", destaca Posada.Mientras los vecinos regresan poco a poco a sus casas tras los incendios, los voluntarios continúan recorriendo montes calcinados, fincas y urbanizaciones con agua y alimento, porque para muchos animales la emergencia continúa en un paisaje en el que el fuego ha transformado por completo su hábitat.
De un carnero sin lana a un perro refugiado en una piscina: la otra cara de los incendios de la Sierra Oeste de Madrid
Las organizaciones animalistas piden ayuda en forma de alimento, agua o material veterinario para atender a los animales afectados.













