Mientras decenas de miles de personas eran evacuadas en el centro de España, Laura Luengo Mata intentaba volver a su santuario para salvar a los animales que rescató del maltrato. La Guardia Civil le cerró el paso con una frase que resume el problema: “Yo estoy aquí para salvar vidas humanas”. La historia de una tragedia dentro de la tragedia, la de los animales que no figuran en ningún protocolo.
Por Guido Burdman / FRANCE 24
Laura Luengo Mata llegó hasta una rotonda y ahí se terminó el camino. Agentes de la Guardia Civil le cerraron el paso: el pueblo estaba evacuado, nadie podía entrar. Ella les explicó que del otro lado, en su santuario, quedaban 200 animales y las personas que los cuidan. Los agentes se llevaron las manos a la cabeza y mandaron una patrulla, pero solo para sacar a los humanos.
“Uno me decía: entiéndeme, yo estoy aquí para salvar vidas humanas. Yo no puedo permitirte que entres por esos animales, yo tengo que salvar tu vida”, relata Luengo Mata en entrevista con France 24.
Ella es la presidenta y cofundadora de la Fundación Santuario Vegan, un centro de rescate de animales considerados de granja, víctimas de la explotación, el abandono o el maltrato, ubicado en el límite entre las provincias de Madrid, Ávila y Toledo. Es decir, en el peor lugar posible del mapa de los incendios que castigan a España desde hace días.










